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Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

Durante mi estancia en Sicilia tuve la suerte de poder visitar uno de los museos arqueológicos más importantes de Europa: El Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa. Hoy en Archeoandrea os traigo mis impresiones.

Historia:

El Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa cuenta con una larga historia, siendo uno de los más antiguos de Italia. Su historia empieza en el 1780 cuando el Obispo Alagona inauguró el Museo del Seminario, que en un segundo momento se convirtió en el Cívico.

Después de la unidad de Italia con el Real Decreto del 17 de junio del 1878 se decretó la creación del Museo Nacional Arqueológico de Siracusa. El museo fue inaugurado en 1886, en su ubicación histórica de la plaza de la catedral.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

En los años sucesivos a la segunda guerra mundial, las campañas de excavaciones llevaron a la luz una cantidad ingente de material arqueológico que no podía ser almacenado en la antigua estructura. Por eso desde el 1967 se empezó a trabajar en una nueva. Mientras tanto en el 1977 las competencias sobre Bienes Culturales pasaron de pertenecer del estado a la región Sicilia comportando el cambio de nombre de Nacional a Regional.

En el 1988 se inauguró la nueva sede museal con el proyecto del arquitecto Franco Minissi. El proyecto proponía una nueva sede del museo dentro del parque histórico de Villa Landolina. Según el proyecto original el museo debía ser el punto principal de una zona con un alto valor arqueológico, haciendo de enlace entre las varias zonas arqueológicas como el parque arqueológico de Neapolis y el complejo de las catacumbas.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

Estructura:

El Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa fue proyectado por el arquitecto Franco Minissi (conocido también por haber realizado el «Museo de la barca de Keops») y se presenta con una forma similar a la de una margarita. El museo está dotado de tres planos y está constituido por un cuerpo central alrededor del cuál se articulan tres ambientes.

El espacio central está compuesto por un sótano destinado al Auditorio y dos planos superiores destinados a Exposiciones temporales.

La exposición museal está articulada en cuatro sectores A, B, C y D. Los Espacios se ubican alrededor del espacio central con los sectores A-B-C en la planta baja y el sector D en el primer plano.

Desde el 2010 en el sótano del museo está presente en un espacio denominado «sector N» donde se situa una colección de monedas antiguas.

En 2014 se abrió un nuevo sector denominado «F» dedicado a la arqueología cristiana y bizantina.

La colección

Como hemos mencionado anteriormente, la colección del museo está organizada en los sectores A-B-C-D y los dos especiales N-F.

En el sector A encontramos una colección relacionada con la edad prehistórica y la protohistoria. Empezamos nuestra visita en este área encontrando rocas y calcos de animales donde es analizando el fenómeno del gigantismo y enanismo insular (entre otros podemos observar el calco del esqueleto de dos elefantes enanos). En estos sectores podemos también admirar numerosos repertos hallados en varias localidades de Sicilia que van desde el paleolítico superior hasta los primeros años de la edad del hierro.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa
Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

El sector B está dedicado a introducirnos en la historia de las colonias griegas de Sicilia, que se desarrollaron en el periodo jónico y dórico. Entre otros repertos podemos admirar restos arqueológicos de Megara Hyblea y de la misma Siracusa.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa
Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

El sector C está reservado a la historia de las sub-colonias de Siracusa: Akrai (664 a.C.), Kasmenai (644 a.C.), Camarina (598 a.C.) y otros repertos que llegan desde Gela y Agrigento.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa
Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

En el sector D, abierto en 2006, podemos admirar repertos hallados en las áreas urbanas y extra urbanas de Siracusa. El material cronológicamente se adscribe a un periodo arqueológico que va desde el helenismo hasta la primera edad imperial de Roma.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa
Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

La colección se completa con el Sector F, abierto en 2014, relacionado con el periodo paleo-cristiano y la edad Bizantina de Siracusa. En esta sección del museo podemos admirar el famoso sarcófago de Adelfia proveniente de las catacumbas de la ciudad.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa
Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

En el sótano del museo también es visitable el sector N, donde podemos ver una completa colección numismática de monedas siracusanas.

Impresiones Personales

El objetivo principal del Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa es el de contarnos la historia de la Sicilia sur-occidental a través de sus repertos arqueológicos dando un valor definido al artefacto como documento histórico.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

Sin duda el objetivo está conseguido. Visitando los varios sectores del Museo nos podemos acercar a la historia de esta parte de la Sicilia en un viaje a través del tiempo que desde la prehistoria hasta la época bizantina nos ayuda a entender la transformación del territorio y de su sociedad.

El recorrido del museo está muy bien estructurado y es de fácil seguimiento y entendimiento también para visitantes más profanos.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

El recorrido museal ocupa un espacio expositivo de 12mil metros cuadrados siguiendo el proyecto expositivo de Giuseppe Vaza. La idea principal del proyecto expositivo es hacernos visitar el museo a través de grandes áreas abiertas donde las grandes vitrinas y los espacios abiertos con repertos nos narran la historia de las varias excavaciones.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

La colección con más de 18mil objetos expuestos es muy completa. Grandes paneles iluminados y en doble idioma Italiano/Inglés nos ayudan ha entender las áreas de los espacios expositivos. La instalaciones multimedia también nos ayudan a profundizar o a entender mejor el espacio.

Las vitrinas y las áreas con objetos en abierto están descritas con sus tarjetas o paneles en doble idioma.

En general el museo logra la idea estructural y expositiva de Vaza. El reperto es el protagonista como documento, siendo presentado como testimonio del pasado, de la historia de la excavación y del territorio donde ha sido hallado.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa
Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa

El resultado es más completo y pleno que otros museos arqueológicos con el mismo planteamiento que hemos podido visitar (puedes leer la sección pinchando aquí).

Entre las cosas negativas del museo, podemos señalar que en algunas vitrinas se percibe una falta de cuidado (se nota que la limpieza de las misma no se realiza desde hace tiempo) y como en la mayoría de los museos se hecha en falta la presencia en las varias áreas de personal especializado para solucionar dudas o curiosidades. Un aspecto también a mejorar en el futuro es la pagina web, en los tiempos donde Word Press está al alcance de tod@s, que contiene imágenes escaneadas del recorrido del museo y con escasa información.

Como sugerencia (aunque existe uno que incluye entrada al museo y en parque arqueológico de Neapolis) se hecha en falta un billete acumulativo para poder visitar con una única entrada más lugares del rico patrimonio arqueológico de Siracusa.

El coste del billete entero es de 8,00 €, reducido (18-25 años) 4,00 € y
gratis bajo los 18 años. Los horarios de apertura son los siguientes: de martes a sábado: 09.00 -18.00; domingo y festivos 09.00 – 13.00 el
lunes cerrado. Podéis obtener más información sobre horarios y costes consultando la página oficial del museo pinchando aquí.

Si visitáis Siracusa, la visita al museo según mi opinión es obligada. Es un museo arqueológico entre los más completos que he podido visitar, muy interesante para mí, sobretodo el sector C con los repertos provenientes de Gela y Agrigento.

Y vosotros amig@s lector@s ¿habéis visitado este fantástico museo? ¿cuáles fueron vuestras impresiones? Dejádmelo en comentarios.

Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi de Siracusa
Arqueología Extremadura Historia Itinerarios Viajes

El increíble yacimiento de Cancho Roano

Cancho Roano

Hoy en ARCHEOANDREA hablaremos de Cancho Roano un yacimiento arqueológico único situado en el término municipal de Zalamea de la Serena, en la provincia de Badajoz (España). Se localiza a tres kilómetros de Zalamea en dirección a Quintana de la Serena, en una pequeña vaguada junto al arroyo Cagancha.

Historia del descubrimiento:

El yacimiento de Cancho Roano se descubrió accidentalmente cuando en el 1970 Jerónimo Bueno, un agricultor de Zalamea de la Serena, empezó unos trabajos en su finca llamada Cancho Roano.  Lo trabajos dejaron a la luz una serie de estructuras que llamaron la atención de D. Pedro Dávila que avisó D. José Antonio Hidalgo, un maestro de Quintana de la Serena, el cual a su vez avisó las autoridades.

Los primeros trabajos de excavación no comenzaron hasta el 1978 bajo al dirección de Joan Maluquer de Motes, una de las máximas autoridades en arqueología tartésica, que entonces ejercía de Subdirector General de Excavaciones. Maluquer trabajó en el yacimiento desde 1978 hasta su muerte, diez años después.

Después de la muerte de Maluquer, la investigación prosiguió con varias campañas de excavación. En los años 1995 y 1996 la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, aprobó un plan de intervención y conservación del sitio.

El yacimiento de Cancho Roano:

El yacimiento está constituido por un singular edificio protohistórico, situado en las cercanías de Zalamea de la Serena. Está conservado hasta el primer piso. Hoy en día su cronología más compartida como Terminus post quem es el siglo VI a.C. como testimonian algunas construcciones más antiguas, mientras como Terminus ante quem es el final del siglo V a.C. cogiendo como referencia algunas copas griegas encontradas en el Yacimiento.

El yacimiento de Cancho Roano está constituido por un conjunto de estructuras que surgen alrededor de un edificio central construido en cima de una terraza de piedra, rodeado por estrechos pabellones articulados en habitaciones. Todo el conjunto resulta circundado por un foso delimitando un espacio de 2.000m2.

Hasta ahora se han establecido 4 horizontes ocupacionales correspondientes a tres edificios. Los cuatro periodos se ordenan en D-C-B-A ,desde el más antiguo al mas reciente. Con la periodización D hablamos de la fase ocupacional más antigua que se refiere a una estructura en piedra de planta oval que constituye la evidencia ocupacional más antigua.

Las otras tres fases C-B-A se presentan como continuas entre sí y con muchas afinidades en cuanto a su sistema constructivo. Las estructuras relacionadas con esta fase se presentan con trazado cuadrangular, están realizadas con paredes de adobe y se dotan de pavimentos de arcilla roja de tonalidades muy vivas (Celestino 1994, 1997, 2001).

Impresiones personales:

Como arqueólogo y apasionado del patrimonio fue una visita única, Cancho Roano es un sitio extraordinario para entender la pre-romanización de la península ibérica y profundizar en su conocimiento. El sitio se presenta fácilmente accesible en coche, aunque es prácticamente imposible llegar por otros medios.

 

Como la mayoría de los sitios arqueológicos de Extremadura, la visita es gratuita y la entrada al yacimiento se realiza a través de un centro de interpretación que nos aporta la historia del yacimiento y su descubrimiento. En el interior del centro de interpretación no podemos adquirir libros, publicaciones y/o mapas detallados relacionados con el yacimiento o con las excavaciones a su alrededor. En el exterior del centro disponemos de un merendero, pero para las personas que vienen desde lejos se echa en falta un pequeña cafetería donde al menos poder comprar un café, una postal y/o un recuerdo del lugar.

El yacimiento aunque majestuoso se presenta bastante descuidado, el foso por ejemplo no se limpia de hace mucho tiempo (¿años?).  Durante la visita no hay disponible personal cualificado para dar indicaciones o contestar a dudas, las personas visitantes inspeccionan el yacimiento por sí mismas.  Aun así para tod@s l@s amantes de la arqueología el yacimiento de Cancho Roano es una meta obligada, un lugar único para preservar y sin duda para valorizar aun más. Por eso es mi opinión creo que seguramente a cualquier visitante no le importaría pagar una entrada con un precio razonable para contribuir a la conservación y a la valorización del sitio, contribuyendo al desarrollo local, favoreciendo el empleo de calidad y el crecimiento de la economía local.

Esta es claramente mi opinión pero como siempre este blog es un espacio abierto a todas las opiniones y son bienvenidas todas las aportaciones para crear una visión sobre la  valorización de los yacimientos arqueológicos en general y de Extremadura en particular.

Para saber más:

CANCHO ROANO: EL PROCESO DE PRIVATIZACIÓN DE UN ESPACIO IDEOLÓGICO.  Javier Jiménez Ávila,.TRABAJOS DE PREHISTORIA 62, n.o2, 2005, pp. 105 a 124.

Cancho Roano, más que palabras. Javier Jiménez Ávila. Diputación Provincial de Badajoz, 2013.

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Museo Arqueológico de Sevilla

Museo Arqueológico de Sevilla

Seguimos nuestro viaje por los museos arqueológicos de Europa que he podido visitar personalmente durante mis viajes. El objetivo de esta sección es principalmente entender cuál es el presente, el futuro y la evolución de los museos arqueológicos. Podéis encontrar todas las entradas relacionadas con esta temática pinchando aquí o buscando el tag MUSEO en el Blog.

En la entrada de hoy hablaremos sobre el Museo Arqueológico de Sevilla. El museo se alberga en el pabellón de Bellas Artes, en la Plaza de América o Plaza de las Palomas, frente al Pabellón Mudéjar y junto al Pabellón Real, ubicado a su vez en el interior del Parque de María Luisa.

Historia del Museo

La colección del museo empezó a crearse al final del siglo XIX cuando nació una colección pública de antigüedades tras las excavaciones realizadas en la ciudad romana de Itálica. En un primer momento se decidió alojar la colección en el antiguo convento de la Merced. En el 1942 se trasladó la colección al lugar que actualmente es la sede del Museo, el pabellón de Bellas Artes creado por Aníbal González para la exposición Iberoamericana del 1929. En la actualidad el museo está compuesto por 36 salas que se distribuyen en planta sótano, planta principal y primera planta donde encontramos las salas de exposición temporales, el salón de actos y la biblioteca.

La planta Sótano

La visita al museo empieza por la planta sótano dedicada a la prehistoria y protohistoria de la provincia de Sevilla y de las zonas a su alrededor. En las diez salas podemos ver los testimonios materiales de las distintas sociedades que habitaron los territorios de la actual Andalucía, centro meridional en las épocas de la prehistoria y la protohistoria.

La planta baja

La planta baja con dieciocho salas, recoge repertos desde la época romana, la antigüedad tardía y la Edad Media hasta concluir con la Edad Moderna. Los fondos de época romana proceden fundamentalmente de las excavaciones de Itálica y tienen una datación entre el I-II siglo d.C., aunque también hay algunas piezas encontradas en los yacimientos de la provincia y dos estatuas italianas donadas por los Duques de Medinaceli.

En el museo podemos encontrar también una colección de material visigodo e islámico muy interesante aunque menos numeroso que la colección de época romana. En la planta primera encontramos la Sala monográfica dedicada a El Carambolo, podemos ver también la representación de la diosa fenicia Astarté, entre los siglos VIII y VII a.C. Se incluyen en los contenidos de la sala otros tesoros, como el de Ébora y Mairena, y otros santuarios del entorno, como los de Coria o Lebrija.

Impresiones Personales

El Museo Arqueológico de Sevilla seguramente merece una visita para todos los amantes de la arqueología y de la historia. Con un fondo de casi 60.000 piezas, es uno de los museos más completos de España por la calidad de su repertos de época romana. El marco del museo, ubicado en el Parque de María Luisa y en el interior del pabellón de Bellas Artes creado por Anibal González, es único y solo por eso es seguramente merecedor de una visita.

El recorrido del museo se  hace muy ameno empezando por  la planta sótano dedicada a la prehistoria y la protohistoria. Luego podemos continuar nuestra visita en la planta baja pasando por la época romana, visigoda, islámica y moderna. El museo nos propone varios recorridos alternativos por áreas temáticas y por periodo histórico.

En general la visita al museo es muy agradable y aconsejable para todas las personas que son amantes de los museos de colecciones con gusto de anticuariado (ya sabéis que no soy un gran amante de este tipo de museos, aunque en este caso la visita resultó muy agradable). Aconsejable en términos de arqueología y en particular de la arqueología romana de época imperial I-II siglo d.C.

Tal y como ocurre en otros museos mediterráneos, se da un exceso de personal de seguridad. En mi opinión, da sensación de intranquilidad y perturba la agradable visita al museo. Creo que sería mucho más positivo contar con más personal formado en historia y arqueología que proporcionase una experiencia mucho más amena y enriquecedora al visitante.

La visita al museo es gratuita para todos los ciudadanos de la Comunidad Europea. Si queréis más información sobre el museo, horarios y servicios, podéis consultar la web oficial del museo pinchando aquí.

Y vosotros amigos lectores ¿habéis visitado este fantástico museo? ¿cuáles fueron vuestras impresiones? Dejádmelo en comentarios o por redes sociales.

Arqueología Historia Viajes

La torre de Hércules el faro más antiguo del Mundo

La torre de Hércules el faro más antiguo del Mundo

La Torre de Hércules es una torre y faro situado sobre una colina de la ciudad de La Coruña, en Galicia (España) en la costa norte de la Península Ibérica. La Torre de Hércules está situada  en un cerro de unos 50 metros de altitud. En sus alrededores se encuentra el Parque Escultórico de la Torre de Hércules. Su altura total es de 57 metros y data del siglo I d.C.. Tiene el privilegio de ser el faro romano más antiguo que se conserva y el único en funcionamiento. Es el tercer faro en altura de España, por detrás del Faro de Chipiona (62 m s. n. m.) y del Faro de Maspalomas (60 m s. n. m.). El 27 de junio de 2009 fue declarado Patrimonio de la Humanidad ​por la Unesco. Hoy en día la torre se se presenta con planta cuadrada consta de tres niveles que se van estrechando hacia la cúspide y el primero de ellos corresponde a la estructura del faro romano. Adyacente a su base, se halla un pequeño edificio romano de forma rectangular.

Leyenda sobre la costrucción:

La leyenda dice que la construcción del mismo se debe a la lucha mantenida por Hércules contra el gigante Gerión, rey de Brigantium. El tamaño de éste, propio de gigantes, le valía para mantener atemorizado a su pueblo, al que exigía en tributo el pago de la mitad de sus posesiones, incluyendo sus hijos. Un día los súbditos decidieron pedir ayuda a Hércules, que retó a Gerión en una gran pelea. Hércules derrotó a Gerión, le sesgó la cabeza y la mandó enterrar. Y para que quedara constancia de su victoria, mandó construir una torre en cuya cúspide debería prender perpetuamente una llama. Cerca del faro fundó una ciudad y como la primera persona que llegó fue una mujer llamada Cruña, Hércules puso a la ciudad este nombre.

Historia del Faro:

La Torre de Hércules fue construida como faro por los romanos, posiblemente hacia finales del siglo I y comienzos del II. De su primitivo aspecto hoy conservamos su interior revestido por un recubrimiento arquitectónico realizado a finales del siglo XVIII. Aún quedan muchas incógnitas sobre el origen y el aspecto primitivo de la Torre de Hércules, pero los datos hasta ahora suministrados y contrastados por la investigación científica (excavaciones arqueológicas, estudio de los paramentos arquitectónicos y de los métodos constructivos y documentación conservada) permiten asegurar que fueron los romanos los constructores del primitivo faro. Por la inscripción conservada al pie de la Torre, sabemos que su constructor fue Gaio Sevio Lupo, arquitecto de la ciudad de Aeminium (la actual ciudad de Coimbra en Portugal). Con los datos actuales disponibles y sin tener certeza absoluta, se atribuye su construcción a la época del emperador romano Trajano que gobernó entre los años 98 y 117 d.C.. La primera constancia escrita del faro es del siglo III de nuestra era. La torre de Hércules sirve de faro durante los siglos de la romanización, hasta que en el siglo V, los ataques normandos obligan a los habitantes de esa población primitiva llamada Brigantia a su abandono, y a refugiarse en el interior.

En el siglo IX se menciona que los normandos, tras invadir Gijón, se trasladaron a un lugar llamado Farum Brigantum o Faro de Galicia.

Es en el siglo XIII cuando Alfonso IX reconstruye y puebla el viejo puerto dándole como nombre Crunia.

Comienzan así unos siglos de prosperidad y crecimiento de la población de Crunia propiciados por el comercio marítimo. Sin embargo la torre de Hércules continua abandonada, utilizándose en el siglo XVI buena parte de sus piedras para construir el castillo de Santo Antón, y las murallas que defenderían la ciudad de los ataques ingleses.

El Consejo de la ciudad, en 1553, prohibió el uso de los restos del faro como cantera y en 1684 se plantea su reconstrucción pero no se realiza. Habrá que esperar hasta el siglo XVIII para ver como la torre recupera su protagonismo y función de faro.

En 1788, por iniciativa del Real Consulado de A Coruña y autorizadas por el rey Carlos III, comenzaron las obras de la restauración de la Torre de Hércules. Estas obras, realizadas por el ingeniero militar Eustaquio Giannini, afectaron principalmente al exterior y a la parte superior de la Torre. En el exterior se revistió el núcleo primitivo romano con un envoltorio de piedra de estética clasicista.  Los trabajos de restauración se completaron en el 1790.

Desde entonces el faro y su alrededor fueron objeto de diversos trabajos de acondicionamiento del entorno para darle el aspecto que hoy en día conocemos.

Observaciones Personales

La torre de Hércules hoy en día es el símbolo de la ciudad de La Coruña y  en el año 2009  recibió el prestigio de entrar en la lista de monumentos Patrimonio de la Humanidad. La visita merece seguramente la pena. Para llegar a la zona más alta la torre hay que subir un total de 242 escalones, pero el esfuerzo merece la pena ya que se divisa una panorámica magnífica de la ciudad y de la costa de La Coruña. Durante la ascensión, paneles informativos muy bien realizados ofrecen noticias sobre la investigaciones y la historia del sitio. Si queréis más información sobre el coste del billete o los horarios de visita de la torre podéis consultar la web oficial del faro aquí

Os recomiendo que si decidís realizar vuestra visita en invierno contéis con ropa de abrigo. Yo hice la mía en Diciembre y puedo asegurar que es una de las visitas más frías que he realizado.

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Entre historia y naturaleza el Castillo de Medina de las Torres

Castillio de Medina de las Torres

Durante mi viajes por Extremadura, tuve la suerte de poder disfrutar de una visita al Castillo de Medina de las Torres. El castillo es conocido también con el nombre de Torre de los Moros / Castillo de la Encomienda.

El Castillo de Medina de las Torres se encuentra sobre un cerro pacense de poca altitud, tras el cual corre el arroyo del Prado, en el término municipal de Medina de las Torres en la provincia de Badajoz.

El origen del castillo de Medina de las Torres se remonta a los siglos XIV-XVI. Fue construido por la Orden de Santiago como sede de la encomienda de Medina de las Torres. Aunque por el nombre de Torre de los Moros puede pensarse que se tratase de una fortaleza de origen árabe, las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo confirman que se trata de un edificio posterior a la ocupación musulmana. Las investigaciones desempeñadas han sacado a la luz un conjunto de estructuras pertenecientes a tres períodos históricos agrupados en diferentes fases de ocupación del espacio siendo posible establecer con claridad una secuencia cronológica que va ininterrumpidamente desde el siglo XIV hasta nuestros días. Por lo tanto, se trata de una fortaleza edificada por la Orden de Santiago, muy vinculada a este territorio y con enormes posesiones en el mismo, alrededor de los siglos XIV-XVI.

El castillo contaba con un antemuro de mampuesto, del que quedan algunos restos, provisto posiblemente de un foso defensivo, así como de torres de flanqueo para su defensa. Es de forma elíptica, adaptándose a la forma del terreno. La entrada al recinto se encuentra en el lado sureste, flanqueada por dos torres de planta cuadrada. En la liza se encontraban dos caballerizas, una mazmorra, una bodega y una cocina.

El acceso principal de la zona interior estaba flanqueado por una torre circular (esta torre cuenta con una cámara superior)  y otra semicircular. Dicho recinto, de planta cuadrangular, es de dimensiones reducidas ( unos 250 m2), y contaba con dos plantas.  Este espacio contaba con almacenes, caballerizas y una capilla, además de con un aljibe.

El castillo está enteramente fabricado con mampuesto y sillares en las esquinas. Si bien estos últimos son consecuencia de la restauración y son nuevos, cabe pensar que han sustituido a los anteriores, posiblemente expoliados como en tantos castillos para la obtención de materiales de construcción. El dintel de la cámara superior de la torre es de ladrillo.

Castillio de Medina de las Torres

Impresiones personales:

El estado ruinoso en que se encontraba este castillo, motivó que en los años 90 del siglo XX se consolidaran y restauraran los muros interiores de la edificación y las dos torres. En 2001, dentro del Proyecto Alba Plata, se consolidó y restauró, así mismo, parte del antemuro del cierre perimetral del castillo. Personalmente la visita me encantó siendo un lugar donde con toda tranquilidad se pude disfrutar del castillo y del campo extremeño. Ascendiendo a la torre circular podemos disfrutar de una vista maravillosa y de la belleza natural que nos ofrece la tierra extremeña. Por eso si queréis pasar un día disfrutando de la naturaleza y perderos en la exploración del castillo seguramente el castillo de Medina de las Torres es el lugar perfecto para ello.

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Sistema Museale Ugento: Entre mesapios y ermitas

Sistema Museale Ugento

Sistema Museale Ugento (LE) se estableció en 2011, con una concesión de servicios estipulada entre el ayuntamiento de Ugento (Lecce-Italia) y la Oficina de Consultoría Arqueológica, con el fin de promocionar e integrar la gestión del Patrimonio Cultural del territorio. Incluye el Nuevo Museo Arqueológico, la Colección Arqueológica «Adolfo Colosso», el Complejo Monumental de la Cripta del Crucifijo y la Iglesia de Nuestra Señora de Constantinopla.

Sistema Museale Ugento

El Nuevo Museo Arqueológico:

El Nuevo Museo Arqueológico, que fue inaugurado en 2009, está ubicado en el complejo conventual S. Maria della Pietà de los Hermanos Menores Observantes. El museo y sus colecciones nos cuentan el glorioso pasado de Ugento. El Nuovo Museo relata los acontecimientos del pueblo de Ugento en las diferentes fases cronológicas, a través de los contextos arqueológicos y los hallazgos de los descubrimientos más recientes. El itinerario de la exposición se divide en fases cronológicas y en secciones temáticas, entre ellas la tumba del atleta, la historia de la moneda y los cultos de los Messapios.

La Colección Arqueológica Adolfo Colosso :

La Colección Arqueológica «Adolfo Colosso», ubicada en el edificio homónimo, en Via Messapica, tiene unos 794 artefactos que datan del siglo VII Antes de Cristo y principios de la Edad Media. En la colección destacan las conocidas «trozzelle messapiche» y un capitel dórico, similar al que se colocó a la famosa estatua de bronce del Ugus Zeus, hoy conservada en Museo Archeologico Nazionale di Taranto.

Conjunto monumental de la Cripta del Crucifijo y de la Iglesia de Nuestra Señora de Constantinopla

La Cripta del Crucifijo es una  pequeña iglesia  hipogea  con pinturas rupestres que datan del siglo XII. Las paredes y el techo de la cripta subterránea están decorados con frescos con un ciclo pictórico que incluye, entre los otros, una Anunciación, un Cristo Pantocrator y una imagen extraordinaria de la Virgen de la Ternura.

La Iglesia de Nuestra Señora de Constantinopla está ubicada en el camino que conduce de Ugento a Casarano y la capilla data de principios de 1600. Erigida por iniciativa privada (familia Papadia), pasó a los hermanos Minimi, quienes conservaron la posesión hasta que fue confiscada por las leyes de 1866 y vendida por subasta. La capilla ha sido readquirida recientemente por el municipio de Ugento, que emprendió una restauración completa en 2005.

Impresiones personales:

La visita al sistema museale ha sido una grata sorpresa. El nuevo museo arqueológico se presenta como un museo moderno bien integrado en el edificio que lo alberga. El respeto al conventual y su integración en el museo se aprecia gracias a una serie de pasadizos que nos permiten disfrutar de sus frescos. La colección y la instalaciones multimedia son agradables y útiles para intender los repertos expuestos y la historia de su hallazgo. A diferencia de muchos museos se nota y se consigue una nueva manera de contar la historia y sobretodo de acercarnos a la arqueología alejándonos de modelos museales tradicionales de colecciones expuestas en vitrinas basadas en el anticuariado y el culto a los objetos. La Colección Arqueológica «Adolfo Colosso», es una clásica colección de anticuariado. Una mera exposición de objetos, repertos y materiales varios, que como ya he mencionado en otros posts no me entusiasma. El Conjunto monumental de la Cripta del Crucifijo y de la Iglesia de Nuestra Señora de Constantinopla fueron dos joyas artísticas e históricas muy agradables de visitar, con una restauración muy bien realizada y dos ejemplos muy interesantes de cómo poner en valor las ermitas sea desde el punto de vista de la investigación histórica como del desarrollo del territorio.

La visita al Sistema museale tiene un coste de 5€ por persona, para más información podéis consultar la web del sistema museale pinchando aquí.

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Andrano el pueblo Castillo

ANDRANO EL PUEBLO CASTILLO

Volvemos a hablar de la Puglia. En esta ocasión os presentaremos Andrano, un estupendo pueblo de la península salentina de gran riqueza en historia que cuenta con un patrimonio único.

El territorio del municipio de Andrano cubre un área de 15,47 km². Se encuentra a 45 km al suoreste de Lecce. También incluye la aldea de Castiglione d’Otranto y la localidad costera de Marina di Andrano.

Andrano

Limita al norte con los municipios de Spongano y Diso, al este con el mar Adriático, al sur con el municipio de Tricase, al oeste con los municipios de Montesano Salentino y Surano.

Desde octubre de 2006, parte del municipio de Andrano está considerado como parte del Parque de Costa Otranto – Santa Maria di Leuca y Bosco di Tricase, establecido por la región de Puglia con el fin de salvaguardar la costa oriental del Salento, rica en patrimonio arquitectónico valioso y especies animales y vegetales. Andrano es la sede del Parque.

Andrano

Hitoria de Andrano:

Hay pocas noticias disponibles sobre los orígenes de Andrano, la aldea y el castillo aparecen oficialmente por primera vez en los documentos  de la cancillería Angevin. Los historiadores concuerdan en su mayoría que Andrano se originó a mediados del siglo V, cuando las invasiones de los Vándalos decretaron la destrucción de un centro costero conocido con el nombre de Pagus Cellino. Los supervivientes de Pagus cellino decidieron fundar un nuevo centro alejado de la costa y dedicarlo a San Andrés, Andrea en italiano. Con el pasar de los años con la elisión de la «e» se pasó a llamar Andrano.

Sin duda alguna el monumento más característico del pueblo es su castillo conocido con el nombre de Spinola-Caracciolo. Como muchas veces pasa con la historia salentina no hay investigaciones históricas y arqueológicas muy profundas, esperamos que desde la universidad del Salento se apoyen tesis y estudios más profundos sobre el patrimonio, la historia y la conservación del bajo salento.  Por eso sobre los orígenes y la historia del castillo sabemos poco, gracias a algún documento perteneciente a la cancillería Angevin y a los estudios históricos/artísticos realizados en el pasado sobre el castillo.

El castillo representa un complejo arquitectónico muy grande con una base cuadrangular con cuatro torres en las esquinas que delimitan el perímetro: dos con un plano cuadrangular, un plano circular y un bastión con una base lanceolada. Una quinta torre se encuentra en la parte central de la elevación norte.

Desde el comienzo del siglo XIII hasta el XXI en el feudo de Andrano se sucedieron 11 familias diferentes de señores feudales: el primero fue Pietro de Curla, en 1269, y las últimas fueron las hermanas Ippolita y Laura Caracciolo que vivieron en el castillo hasta 1968. Muchos de estos señores usaron el castillo como residencia de verano, posiblemente haciendo pequeños o grandes cambios.

El castillo surgió obviamente con motivos militares para defender la población de los ataques que llegaban del mar (para saber más te aconsejamos leer LAS TORRES COSTERAS DEL SALENTO, MUDAS CENTINELAS DEL MAR). En 1662 el castillo fue comprado por Alessandro Gallone el cual cambió la función del castillo quitándole el papel militar para transformarlo en una residencia nobiliaria.

Actualmente el castillo es propiedad del ayuntamiento y es sede de actividades y eventos culturales.

Impresiones personales:

La visita al pueblo de Andrano ha sido sin duda satisfactoria, sobretodo llegar al pueblo a través de la litoránea, un carretera que nos permite pasar con el coche al lado de una costa rocosa única por su belleza natural.

El pueblo y su castillo merecen una visita, pasear por las calles del casco antiguo y la visita al castillo son muy recomendables para todos los amantes de la historia del Mediterráneo. Para visitar el centro y programar una visita os aconsejo visitar la web del ayuntamiento, aquí os dejo el link comune Andrano. Como consejo os invito como siempre a evitar el sitio en Agosto cuando el turismo llega a su cenit.

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Olivenza un pueblo entre España y Portugal

OLIVENZA UN PUEBLO ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL

Hoy en ARCHEOANDREA volvemos a hablar de Extremadura, precisamente de Olivenza, un lugar rico en historia y patrimonio cultural. Si queréis leer entradas anteriores sobre esta espléndida región os invito a pinchar sobre la etiqueta Extremadura.

Olivenza

Historia de Olivenza:

El municipio extremeño de Olivenza, de unos 12.000 habitantes, fue portugués durante cinco siglos y pasó a pertenecer a España en 1801, tras la Guerra de las Naranjas y en virtud del Tratado de Badajoz.

El origen de Olivenza está ligado a la definitiva reconquista de Badajoz por el rey de León, Alfonso IX, la primavera del año 1230. Para recompensar la participación que los Templarios a su servicio tuvieron en esa campaña, Alfonso IX les concedió los enclaves de Burguillos y Alconchel. Desde ese punto, la Orden creó la encomienda de Oliventia, erigiendo un templo a Santa María y levantando un castillo. Alfonso X el Sabio desalojó a los Templarios de aquella valiosa posición en la frontera y entregó el lugar al Concejo y Obispado de Badajoz. Más tarde, Olivenza fue cedida por Fernando IV de Castilla al rey D. Dinis de Portugal (Tratado de Alcañices, 1297). D. Dinis elevó la antigua aldea castellana a la categoría de villa, reconstruyó la fortificación templaria e impulsó la colonización del término con portugueses.

Tras el esplendor del siglo XVI, Olivenza se vio envuelta de forma muy directa en la Guerra de Restauración (1640), fue conquistada en 1657 por el Duque de San Germán y devuelta a Portugal al firmarse las Paces de Lisboa (1668). De este período data el diseño de sus fortificaciones abaluartadas, cuya construcción se dilató durante la siguiente centuria.

El siglo XVIII se inició con un nuevo conflicto bélico – la Guerra de Sucesión española – en cuyo transcurso se destruyó el puente de Ajuda (1709). La posición de Olivenza se tornó así especialmente vulnerable, rindiéndose sin resistencia a las tropas españolas que la cercaron en 1801 (Guerra de las Naranjas). Por el Tratado de Badajoz de 6 de junio, Manuel Godoy la incorporó formalmente a la soberanía española.

Aunque las potencias vencedoras de Napoleón se obligaron en el Artº 105 del Congreso de Viena a dedicar sus mejores esfuerzos conciliatorios para que Olivenza fuese devuelta a Portugal, las negociaciones de la Conferencia de París (1817-1819) no desembocaron en este resultado.

Olivenza Hoy en día:

«Las muchachas de Olivenza no son como las demás, porque son hijas de España y nietas de Portugal». Así reza una popular jota extremeña que resume a la perfección el sentir de este pueblo fronterizo, cuyos habitantes hacen uso, cada vez más, del derecho a contar con la doble nacionalidad española y lusa.

Efectivamente el enclave conserva vivo su origen portugués y su pasado de zona de confín que se puede apreciar gracias al patrimonio que conserva en la actualidad.

La Ciudadela

La ciudadela empezada por El rey D. Dinis, en 1306 es un testimonio de este pasado. La piedra fundacional la puso Pero Lourenço do Rego y a partir de 1309 la Orden de Avis dio a las obras el impulso definitivo. El Casco antiguo de Olivenza reproduce la estructura original de las bastides: un cuadrilátero con cuatro puertas, cortado por dos calles perpendiculares que se cruzan en el centro. Todo el conjunto, en sentido E/O, se proyecta emblemáticamente contra la frontera. Con muros de 3 m. de ancho y 12 de altura, el conjunto tenía un total de 14 torres; albarrana la del ángulo más expuesto. En cada cortina se abría una puerta, fortificada con torreones macizos. Se conservan dos de ellas: Alconchel y Los Ángeles, de torres semicirculares. La Puerta de la Gracia sólo mantiene el arco, habiendo perdido sus torres de base cuadrada. La antigua puerta de San Sebastián, en el lado norte, se derribó por proposición de 25 de enero de 1854, dado su estado de ruina inminente. Desde 2005 se encuentra reconstruida.

El alcázar:

Ocupa el lugar de una antigua fortaleza templaria del siglo XIII de la que no quedan vestigios. En 1334 el rey D. Alfonso IV, hijo y sucesor de D. Dinis, inicia la construcción de ese elemento de origen musulmán que es la alcazaba: recinto amurallado dentro de las murallas; culminando con un torreón, el más alto de las plazas de frontera. Pero será D. João II, en 1488, quien otorgue una nueva fisonomía al conjunto, ya que a pesar de los pactos de desarme suscritos con los Reyes Católicos, el Príncipe Perfeito realiza obras de refuerzo del alcázar; artilla en su base dos torres circulares y construye un foso en su perímetro, como puede verse en el Livro das Fortalezas de Duarte D’Armas. El Castillo es un hermoso ejemplar de la arquitectura militar de la época. La Torre del Homenaje, de 37 m. de altura destaca sobre el conjunto, siendo la más alta de las torres de fortaleza en la frontera hispanoportuguesa. Construida en mampostería reforzada por sillares en los ángulos, tiene 24 saeteras que iluminan su interior. En lo más elevado de sus cuatro caras pueden aún apreciarse los restos de los primitivos matacanes de defensa de sus flancos, de los cuales uno fue reconstruido en cemento armado hacia el año 1973. Una barbacana, a cuyo pie se abría el foso inundable, mandado construir por D. João II en 1488, rodeaba por completo la alcazaba. En la parte interior de castillo acoge parte del Museo Etnográfico González Santana.

La muralla abaluartada:

La muralla abaluartada es el cuarto cinturón de Olivenza; del segundo y tercero no se conserva casi nada. Construida en el siglo XVII, sufrió tres grandes asedios durante la Guerra de Restauración. Dicho conflicto surgió entre Portugal y España porque el país luso no aceptaba seguir bajo el dominio de los reyes de España, lo que ocurría desde 1580. El levantamiento contra el rey Felipe IV y el posterior nombramiento de rey propio desencadenó un conflicto que se prolongó desde 1640 hasta 1668. Fue diseñada por el ingeniero jesuita holandés Cosmander, que trabajaba para la corona portuguesa. Gilot, ingeniero francés alumno de Descartes y con la recomendación de éste, trabajó también en la fortificación de Olivenza. Ambos ingenieros murieron en esta plaza por causas diferentes, pero relacionadas con los asedios. Aún se conservan la mayor parte de sus nueve baluartes originales. Alguno de ellos ha sido reformado para darle otros usos como: una plaza de toros, en el siglo XIX, y un auditorio actualmente. Poseía tres puertas, de la que sólo se conserva la monumental, llamada del Calvario. Su defensa fue siempre muy comprometida ya que, para no sacrificar algunos barrios, su trazado era irregular y sus nueve baluartes eran excesivos en número, lo que suponía el empeño de “tiempo, gasto y mucha gente para guarnición” (Marinho de Azevedo, 1644).

Olivenza conserva también un rico patrimonio religioso entre otras recordamos la Iglesia de Santa María Magdalena, iglesia de Santa María del Castillo y la Capilla de la casa de la misericordia.

Impresiones personales:

La visita a Olivenza fue muy agradable es un enclave único con un aire típico de la zonas de confín donde se unen, funden y cohesionan las culturas lusa y española. El pueblo y su patrimonio resultan en un buen estado de conservación, por eso se hace muy agradable pasear pos sus calles y perderse por sus rincones únicos.  Para poder visitar y programar la visita a Olivenza os recomiendo visitar la web del ayuntamiento pinchando aquí.

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Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli

Hoy presentamos en ARCHEOANDREA, Gallipoli un estupendo y fascinante enclave histórico del bajo Salento.

En una precedente entrada dedicada a tres ciudades para visitar en un fin de semana ya hablamos de este estupendo centro (para leer esta entrada puedes pinchar aquí). Hoy nos centraremos en conocerla de manera más profunda.

En primavera y en verano Gallipoli es una meta que no podemos obviar. Esta ciudad Salentina (para saber más sobre el Salento pincha aquí) es un antiguo puerto de origen griego cuyo nombre original Καλλίπολις se traduce como “ciudad bella”. Gallipoli es una localidad única para disfrutar de un pueblo rico en patrimonio y en naturaleza. Es considerada una de las ciudades más bellas del Salento y se encuentra en la costa del mar Jónico. La ciudad se divide en dos partes, el borgo, más moderno, y el casco antiguo, que se encuentra en una isla de origen calcáreo, comunicada con tierra firme a través de un puente del siglo XVII y está rodeada por murallas y bastiones que se construyeron para defender la ciudad de los ataques que llegaban desde el mar.

Gallipoli la ciudad bella

Historia

El nombre de origen griego nos indica cómo el enclave fue en origen una colonia de la Magna Grecia. En el 265 a.C. Gallipoli perdió su independencia pasando a estar bajo el dominio romano después de la victoria de Roma sobre la ciudad de Taranto.

Bajo la dominación romana la ciudad salentina tuvo un gran desarrollo, con un aumento de las actividades comerciales a través del desarrollo de su puerto. Las estructuras romanas fueron destrozadas aproximadamente en el 450 d.C. con las invasiones de los vándalos y de los godos. En el siglo VI la ciudad jónica pasó a estar bajo la dominación bizantina lo que provocó un nuevo periodo de bonanza. Durante este periodo se empezó la construcción de uno los símbolos de la ciudad: el castillo. En el siglo XI Gallipoli fue conquistada por Normandos, lo que dio paso a un época tumultuosa con enfrentamientos por el control de la ciudad entre suevos,  angevinos y aragoneses.

Gallipoli alcanzó su máximo esplendor bajo la dominación aragonesa, empezando su desarrollo en el siglo XVI con el comercio del aceite para lámparas. Llegó a su cenit en el 1773 con la construcción del nuevo puerto debido al aumento del tráfico comerciale.

Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli la ciudad bella

Qué ver en Gallipoli

El casco antiguo parece anunciarse con la Fontana Greca, monumento en realidad de origen renacentista con frontón barroco. Detrás de la Fontana se puede admirar el Santuario de Santa María del Canneto muy amado por los hombres y las mujeres del mar.

Pasado el puente podemos admirar el castillo de la ciudad del cual hablaremos próximamente en una entrada expresamente dedicada a este espléndida construcción. En el casco antiguo paseando entre estrechas calles podemos admirar numerosas iglesias, entre las que señalamos la Basilica concattedrale di Sant’Agata gran ejemplo del Barocco salentino, Chiesa del Carmine, Chiesa del Santissimo Crocifisso, Chiesa di San Domenico al Rosario, Chiesa di San Francesco d’Assisi, Chiesa di San Francesco di Paola, Chiesa di Santa Maria degli Angeli, Chiesa di Santa Maria della Purità. Paseando por el casco antiguo también podemos admirar numerosos palacios nobiliarios,  que en la mayoría de los casos se remontan al siglo XVIII y XIX.

Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli la ciudad bella

 

Gallipoli cuenta también con un rico patrimonio natural en sus proximidades: playas incontaminadas y un rico bosque mediterráneo.

En los últimos años Gallipoli ha crecido notablemente como meta turística, posicionándose como una de las localidades más cotizadas para jóvenes viajeros y turistas. Esto se debe a su atractiva propuesta turística que mezcla el turismo diurno dedicado al patrimonio y a la contemplación de las bellezas naturales con una noche rica en eventos y en locales a la última moda.

Si queréis saber más sobre el Salento podéis pinchar  aquí. Para más información sobre Gallipoli haced click aquí.

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Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Hoy en archeoandrea hablaremos de uno de los museos más visitados de España nos referimos al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (Badajoz). El Museo Nacional de Arte romano se ubica en la calle José Ramón Mélida, s/n. 06800 Mérida (Badajoz) junto al recinto monumental conformado por el Teatro y el Anfiteatro romanos (puedes leer todos los artículos sobre Mérida y su patrimonio publicados en este blog pinchando aquí).

Historia del Museo:

Los precedentes del Museo Nacional de Arte Romano se remontan al siglo XVI, cuando don Fernando de Vera y Vargas, comenzó a formar una importante colección epigráfica en su palacio. Su hijo, el conde de la Roca, la mantuvo y la aumentó, colocando algunas piezas en la fachada del edificio, que fue derribado a finales del siglo XIX. En el siglo XVIII se crearon dos colecciones de piezas arqueológicas, una en la Alcazaba de Mérida y otra en el Convento de Jesús Nazareno (actual Parador Nacional). Desde entonces, a raíz de varias excavaciones, así como de muchos hallazgos fortuitos, las colecciones antes citadas se incrementaron notablemente. A comienzos del XIX se comienzó a perfilar la idea de la creación de un Museo en la ciudad. Este proyecto, sin embargo, no se fraguó hasta 1838, a consecuencia de la Desamortización de Mendizábal, cuando nació por Real Orden el Museo Arqueológico de Mérida, el cual pasó a ocupar parte del antiguo Convento de Santa Clara. El inicio de las grandes excavaciones en el Teatro y Anfiteatro romanos de la ciudad, en 1911, coincidió con el nombramiento de uno de los arqueólogos responsables, Maximiliano Macías, como primer conservador del Museo. Macías elaboró un documento donde se da número y se describen los objetos presentes en él hasta ese momento. Tras la Guerra Civil, un nuevo conservador, José Álvarez Sáenz de Buruaga, se hizo cargo de la Institución, y realizó una gran labor de ordenación y puesta al día en la misma. Todo este esfuerzo comenzó a ver sus frutos en 1975 con motivo del bimilenario de la ciudad, cuando se decidió la creación del Museo Nacional de Arte Romano (por R.D. de 7 de julio), el primero que, fuera de Madrid, tuvo el rango de nacional. Éste fue un punto de inflexión para la Institución, que al recibir la categoría de Museo Nacional, reclamó una nueva sede. Pocos años más tarde, en 1979 el proyecto del edificio fue encargado al arquitecto Rafael Moneo Vallés quien lo llevó a cabo entre 1980 y 1986, siendo inaugurado el 19 de septiembre de 1986. Actualmente el museo alberga más de 36.000 piezas y actúa como motor de la transformación radical del turismo de Mérida.

El Edificio:

El edificio que alberga las colecciones del museo fue proyectado por el arquitecto navarro Rafael Moneo en el año 1979. La realización de la estructura museal se desarrolló en los años que van desde el 1980 hasta el 1986, cuando fue inaugurado y abierto al publico. La mayor parte del museo está contenida dentro de un amplio edificio donde el espacio está articulado por una serie de elevados arcos de ladrillo. La luz natural ingresa al interior a través de claraboyas situadas sobre los delgados arcos, inundando el espacio con un cálido resplandor. En el subsuelo, una «cripta» subterránea, sumerge a los visitantes en una prístina excavación romana de la antigua ciudad, permitiendo al museo simultáneamente conservar y exhibir la arqueología del sitio, mientras que interpretativamente replica su arquitectura.  La estructura desde un punto de vista puramente museográfico ha sido criticada en especial modo por el tamaño la de la enorme nave central casi vacía y por su fuerte personalidad arquitectónica que a veces parece hacer perder tamaño e importancia a las bellas piezas del contenido, expuestas en ambas naves laterales.

El museo:

El museo nacional de arte Romano está organizado en tres plantas y una cripta, que tiene como objetivo trasladarnos a la colonia romana de Emérita Augusta para hacernos conocer su sociedad.

Planta Baja

El primer espacio que podemos visitar una vez que accedemos al museo es la planta baja. El objetivo de esta sección es trasladarnos a la sociedad romana. El viaje empieza con las primeras tres salas que nos llevan a conocer los edificios donde se celebraban los espectáculos públicos.

Las salas cuatro y cinco están dedicadas a la religión. En la sala cuatro encontramos los aspectos de las religiones orientales más presentes en la sociedad de Emérita Augusta como el mitraismo. La sala cinco está dedicada sobretodo a ilustrar los cultos oficiales de la religión romana.

En la sala seis se ilustra el mundo funerario romano por medio de las diversas tipologías de sepulturas y monumentos sepulcrales hallados en Mérida. En este espacio hasta el diciembre 2017, se podía admirar la exposición temporal «Mulieres. Mujeres en Emérita Augusta».

La sala siete tiene como tema la casa romana. En este espacio se ha intentado recrear una casa romana encontrada en la céntrica calle de Suárez Somonte donde aparecieron las pinturas murales de una casa romana con escenas lúdicas y de caza.

La plata baja nos deja con las ultimas tres salas (VIII-IX-X) dedicadas a los restos del foro de Emérita Agusta.

Primera Planta:

La primera planta está dedicada sobretodo a las producciones artesanales de la sociedad romana. A los largo de las salas de esta sección del museo encontramos espacios dedicados a la cerámica romana en toda su tipología: común, terra sigillata… y están organizadas por función, tipología y origen.

La sala VI de esta planta, en correspondencia con la sala VI de la planta baja, está dedicada a la cultura funeraria romana con la recreación de un columbario.

La primera planta se completa con salas dedicadas a la producción del vidrio, objetos en hueso y una colección numismática.

 

Segunda Planta:

La segunda planta está dedicada sobre todo a describir el territorio, la sociedad y los movimientos migratorios de la antigua colonia romana. Podemos admirar numerosos retratos privados de los ciudadanos de la colonia. En la sala VII, que lleva por título Arte y cultura, se pretende hacer un repaso a la compleja actividad creativa que tenía lugar en Emérita Augusta a través de las muchas las facetas en las que se manifestaba (música, filosofía, artes plásticas…).

Cripta:

Otro espacio peculiar del museo es la Cripta que se sitúa en los cimientos del museo, cuyos restos arqueológicos fueron encontrados al construir el edificio y se dejaron a la vista del público como una sala más.

Este imponente recinto cobija bajo las arcadas del edificio de Moneo los restos arqueológicos correspondientes a un peculiar barrio extramuros, en el que puede admirarse la perfecta simbiosis de viviendas y área funeraria.

Conclusiones e información:

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida es un etapa obligada en una visita a la ciudad y a la región de Extremadura. La historia del edificio, las colecciones y el discurso expositivo nos llevan al mundo romano y nos hace pasear por su sociedad, su edificios y su cultura.

La visita es amena y no se hace para nada aburrida. El museo también es un centro de estudio del mundo romano promocionando y organizando actividades como jornadas, foros…

Respecto a la funcionalidad museográfica del edificio diseñado por Rafael Moneo opino que no perjudica ni desvaloriza el material arqueológico que contiene. Personalmente es de mi agrado.

Para visitar el museo y saber horarios, actividades y más podéis pinchar aquí

Podéis encontrar más artículos sobre museos haced click aquí.

Y vosotros amigos lectores ¿habéis visitado este fantástico museo? ¿cuáles fueron vuestras impresiones? Dejádmelo en comentarios.