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Entre historia y naturaleza el Castillo de Medina de las Torres

Castillio de Medina de las Torres

Durante mi viajes por Extremadura, tuve la suerte de poder disfrutar de una visita al Castillo de Medina de las Torres. El castillo es conocido también con el nombre de Torre de los Moros / Castillo de la Encomienda.

El Castillo de Medina de las Torres se encuentra sobre un cerro pacense de poca altitud, tras el cual corre el arroyo del Prado, en el término municipal de Medina de las Torres en la provincia de Badajoz.

El origen del castillo de Medina de las Torres se remonta a los siglos XIV-XVI. Fue construido por la Orden de Santiago como sede de la encomienda de Medina de las Torres. Aunque por el nombre de Torre de los Moros puede pensarse que se tratase de una fortaleza de origen árabe, las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo confirman que se trata de un edificio posterior a la ocupación musulmana. Las investigaciones desempeñadas han sacado a la luz un conjunto de estructuras pertenecientes a tres períodos históricos agrupados en diferentes fases de ocupación del espacio siendo posible establecer con claridad una secuencia cronológica que va ininterrumpidamente desde el siglo XIV hasta nuestros días. Por lo tanto, se trata de una fortaleza edificada por la Orden de Santiago, muy vinculada a este territorio y con enormes posesiones en el mismo, alrededor de los siglos XIV-XVI.

El castillo contaba con un antemuro de mampuesto, del que quedan algunos restos, provisto posiblemente de un foso defensivo, así como de torres de flanqueo para su defensa. Es de forma elíptica, adaptándose a la forma del terreno. La entrada al recinto se encuentra en el lado sureste, flanqueada por dos torres de planta cuadrada. En la liza se encontraban dos caballerizas, una mazmorra, una bodega y una cocina.

El acceso principal de la zona interior estaba flanqueado por una torre circular (esta torre cuenta con una cámara superior)  y otra semicircular. Dicho recinto, de planta cuadrangular, es de dimensiones reducidas ( unos 250 m2), y contaba con dos plantas.  Este espacio contaba con almacenes, caballerizas y una capilla, además de con un aljibe.

El castillo está enteramente fabricado con mampuesto y sillares en las esquinas. Si bien estos últimos son consecuencia de la restauración y son nuevos, cabe pensar que han sustituido a los anteriores, posiblemente expoliados como en tantos castillos para la obtención de materiales de construcción. El dintel de la cámara superior de la torre es de ladrillo.

Castillio de Medina de las Torres

Impresiones personales:

El estado ruinoso en que se encontraba este castillo, motivó que en los años 90 del siglo XX se consolidaran y restauraran los muros interiores de la edificación y las dos torres. En 2001, dentro del Proyecto Alba Plata, se consolidó y restauró, así mismo, parte del antemuro del cierre perimetral del castillo. Personalmente la visita me encantó siendo un lugar donde con toda tranquilidad se pude disfrutar del castillo y del campo extremeño. Ascendiendo a la torre circular podemos disfrutar de una vista maravillosa y de la belleza natural que nos ofrece la tierra extremeña. Por eso si queréis pasar un día disfrutando de la naturaleza y perderos en la exploración del castillo seguramente el castillo de Medina de las Torres es el lugar perfecto para ello.

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Olivenza un pueblo entre España y Portugal

OLIVENZA UN PUEBLO ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL

Hoy en ARCHEOANDREA volvemos a hablar de Extremadura, precisamente de Olivenza, un lugar rico en historia y patrimonio cultural. Si queréis leer entradas anteriores sobre esta espléndida región os invito a pinchar sobre la etiqueta Extremadura.

Olivenza

Historia de Olivenza:

El municipio extremeño de Olivenza, de unos 12.000 habitantes, fue portugués durante cinco siglos y pasó a pertenecer a España en 1801, tras la Guerra de las Naranjas y en virtud del Tratado de Badajoz.

El origen de Olivenza está ligado a la definitiva reconquista de Badajoz por el rey de León, Alfonso IX, la primavera del año 1230. Para recompensar la participación que los Templarios a su servicio tuvieron en esa campaña, Alfonso IX les concedió los enclaves de Burguillos y Alconchel. Desde ese punto, la Orden creó la encomienda de Oliventia, erigiendo un templo a Santa María y levantando un castillo. Alfonso X el Sabio desalojó a los Templarios de aquella valiosa posición en la frontera y entregó el lugar al Concejo y Obispado de Badajoz. Más tarde, Olivenza fue cedida por Fernando IV de Castilla al rey D. Dinis de Portugal (Tratado de Alcañices, 1297). D. Dinis elevó la antigua aldea castellana a la categoría de villa, reconstruyó la fortificación templaria e impulsó la colonización del término con portugueses.

Tras el esplendor del siglo XVI, Olivenza se vio envuelta de forma muy directa en la Guerra de Restauración (1640), fue conquistada en 1657 por el Duque de San Germán y devuelta a Portugal al firmarse las Paces de Lisboa (1668). De este período data el diseño de sus fortificaciones abaluartadas, cuya construcción se dilató durante la siguiente centuria.

El siglo XVIII se inició con un nuevo conflicto bélico – la Guerra de Sucesión española – en cuyo transcurso se destruyó el puente de Ajuda (1709). La posición de Olivenza se tornó así especialmente vulnerable, rindiéndose sin resistencia a las tropas españolas que la cercaron en 1801 (Guerra de las Naranjas). Por el Tratado de Badajoz de 6 de junio, Manuel Godoy la incorporó formalmente a la soberanía española.

Aunque las potencias vendedoras de Napoleón se obligaron en el Artº 105 del Congreso de Viena a dedicar sus mejores esfuerzos conciliatorios para que Olivenza fuese devuelta a Portugal, las negociaciones de la Conferencia de París (1817-1819) no desembocaron en este resultado debido a la ocupación portuguesa de la Banda Oriental del Río de la Plata, el actual Uruguay. Teniendo en cuenta que la frontera estipulada en un tratado sólo puede alterarse en función de otro tratado de igual naturaleza, subsiste íntegro el Tratado de Badajoz de 1801 como fundamento jurídico de la soberanía española sobre Olivenza.

Olivenza Hoy en día:

“Las muchachas de Olivenza no son como las demás, porque son hijas de España y nietas de Portugal”. Así reza una popular jota extremeña que resume a la perfección el sentir de este pueblo fronterizo, cuyos habitantes hacen uso, cada vez más, del derecho a contar con la doble nacionalidad española y lusa.

Efectivamente el enclave conserva vivo su origen portugués y su pasado de zona de confín que se puede apreciar gracias al patrimonio que conserva en la actualidad.

La Ciudadela

La ciudadela empezada por El rey D. Dinis, en 1306 es un testimonio de este pasado. La piedra fundacional la puso Pero Lourenço do Rego y a partir de 1309 la Orden de Avis dio a las obras el impulso definitivo. El Casco antiguo de Olivenza reproduce la estructura original de las bastides: un cuadrilátero con cuatro puertas, cortado por dos calles perpendiculares que se cruzan en el centro. Todo el conjunto, en sentido E/O, se proyecta emblemáticamente contra la frontera. Con muros de 3 m. de ancho y 12 de altura, el conjunto tenía un total de 14 torres; albarrana la del ángulo más expuesto. En cada cortina se abría una puerta, fortificada con torreones macizos. Se conservan dos de ellas: Alconchel y Los Ángeles, de torres semicirculares. La Puerta de la Gracia sólo mantiene el arco, habiendo perdido sus torres de base cuadrada. La antigua puerta de San Sebastián, en el lado norte, se derribó por proposición de 25 de enero de 1854, dado su estado de ruina inminente. Desde 2005 se encuentra reconstruida.

El alcázar:

Ocupa el lugar de una antigua fortaleza templaria del siglo XIII de la que no quedan vestigios. En 1334 el rey D. Alfonso IV, hijo y sucesor de D. Dinis, inicia la construcción de ese elemento de origen musulmán que es la alcazaba: recinto amurallado dentro de las murallas; culminando con un torreón, el más alto de las plazas de frontera. Pero será D. João II, en 1488, quien otorgue una nueva fisonomía al conjunto, ya que a pesar de los pactos de desarme suscritos con los Reyes Católicos, el Príncipe Perfeito realiza obras de refuerzo del alcázar; artilla en su base dos torres circulares y construye un foso en su perímetro, como puede verse en el Livro das Fortalezas de Duarte D’Armas. El Castillo es un hermoso ejemplar de la arquitectura militar de la época. La Torre del Homenaje, de 37 m. de altura destaca sobre el conjunto, siendo la más alta de las torres de fortaleza en la frontera hispanoportuguesa. Construida en mampostería reforzada por sillares en los ángulos, tiene 24 saeteras que iluminan su interior. En lo más elevado de sus cuatro caras pueden aún apreciarse los restos de los primitivos matacanes de defensa de sus flancos, de los cuales uno fue reconstruido en cemento armado hacia el año 1973. Una barbacana, a cuyo pie se abría el foso inundable, mandado construir por D. João II en 1488, rodeaba por completo la alcazaba. En la parte interior de castillo acoge parte del Museo Etnográfico González Santana.

La muralla abaluartada:

La muralla abaluartada es el cuarto cinturón de Olivenza; del segundo y tercero no se conserva casi nada. Construida en el siglo XVII, sufrió tres grandes asedios durante la Guerra de Restauración. Dicho conflicto surgió entre Portugal y España porque el país luso no aceptaba seguir bajo el dominio de los reyes de España, lo que ocurría desde 1580. El levantamiento contra el rey Felipe IV y el posterior nombramiento de rey propio desencadenó un conflicto que se prolongó desde 1640 hasta 1668. Fue diseñada por el ingeniero jesuita holandés Cosmander, que trabajaba para la corona portuguesa. Gilot, ingeniero francés alumno de Descartes y con la recomendación de éste, trabajó también en la fortificación de Olivenza. Ambos ingenieros murieron en esta plaza por causas diferentes, pero relacionadas con los asedios. Aún se conservan la mayor parte de sus nueve baluartes originales. Alguno de ellos ha sido reformado para darle otros usos como: una plaza de toros, en el siglo XIX, y un auditorio actualmente. Poseía tres puertas, de la que sólo se conserva la monumental, llamada del Calvario. Su defensa fue siempre muy comprometida ya que, para no sacrificar algunos barrios, su trazado era irregular y sus nueve baluartes eran excesivos en número, lo que suponía el empeño de “tiempo, gasto y mucha gente para guarnición” (Marinho de Azevedo, 1644).

Olivenza conserva también un rico patrimonio religioso entre otras recordamos la Iglesia de Santa María Magdalena, iglesia de Santa María del Castillo y la Capilla de la casa de la misericordia.

Impresiones personales:

La visita a Olivenza fue muy agradable es un enclave único con un aire típico de la zonas de confín donde se unen, funden y cohesionan las culturas lusa y española. El pueblo y su patrimonio resultan en un buen estado de conservación, por eso se hace muy agradable pasear pos sus calles y perderse por sus rincones únicos.  Para poder visitar y programar la visita a Olivenza os recomiendo visitar la web del ayuntamiento pinchando aquí.

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Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Hoy en archeoandrea hablaremos de uno de los museos más visitados de España nos referimos al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (Badajoz). El Museo Nacional de Arte romano se ubica en la calle José Ramón Mélida, s/n. 06800 Mérida (Badajoz) junto al recinto monumental conformado por el Teatro y el Anfiteatro romanos (puedes leer todos los artículos sobre Mérida y su patrimonio publicados en este blog pinchando aquí).

Historia del Museo:

Los precedentes del Museo Nacional de Arte Romano se remontan al siglo XVI, cuando don Fernando de Vera y Vargas, comenzó a formar una importante colección epigráfica en su palacio. Su hijo, el conde de la Roca, la mantuvo y la aumentó, colocando algunas piezas en la fachada del edificio, que fue derribado a finales del siglo XIX. En el siglo XVIII se crearon dos colecciones de piezas arqueológicas, una en la Alcazaba de Mérida y otra en el Convento de Jesús Nazareno (actual Parador Nacional). Desde entonces, a raíz de varias excavaciones, así como de muchos hallazgos fortuitos, las colecciones antes citadas se incrementaron notablemente. A comienzos del XIX se comienzó a perfilar la idea de la creación de un Museo en la ciudad. Este proyecto, sin embargo, no se fraguó hasta 1838, a consecuencia de la Desamortización de Mendizábal, cuando nació por Real Orden el Museo Arqueológico de Mérida, el cual pasó a ocupar parte del antiguo Convento de Santa Clara. El inicio de las grandes excavaciones en el Teatro y Anfiteatro romanos de la ciudad, en 1911, coincidió con el nombramiento de uno de los arqueólogos responsables, Maximiliano Macías, como primer conservador del Museo. Macías elaboró un documento donde se da número y se describen los objetos presentes en él hasta ese momento. Tras la Guerra Civil, un nuevo conservador, José Álvarez Sáenz de Buruaga, se hizo cargo de la Institución, y realizó una gran labor de ordenación y puesta al día en la misma. Todo este esfuerzo comenzó a ver sus frutos en 1975 con motivo del bimilenario de la ciudad, cuando se decidió la creación del Museo Nacional de Arte Romano (por R.D. de 7 de julio), el primero que, fuera de Madrid, tuvo el rango de nacional. Éste fue un punto de inflexión para la Institución, que al recibir la categoría de Museo Nacional, reclamó una nueva sede. Pocos años más tarde, en 1979 el proyecto del edificio fue encargado al arquitecto Rafael Moneo Vallés quien lo llevó a cabo entre 1980 y 1986, siendo inaugurado el 19 de septiembre de 1986. Actualmente el museo alberga más de 36.000 piezas y actúa como motor de la transformación radical del turismo de Mérida.

El Edificio:

El edificio que alberga las colecciones del museo fue proyectado por el arquitecto navarro Rafael Moneo en el año 1979. La realización de la estructura museal se desarrolló en los años que van desde el 1980 hasta el 1986, cuando fue inaugurado y abierto al publico. La mayor parte del museo está contenida dentro de un amplio edificio donde el espacio está articulado por una serie de elevados arcos de ladrillo. La luz natural ingresa al interior a través de claraboyas situadas sobre los delgados arcos, inundando el espacio con un cálido resplandor. En el subsuelo, una “cripta” subterránea, sumerge a los visitantes en una prístina excavación romana de la antigua ciudad, permitiendo al museo simultáneamente conservar y exhibir la arqueología del sitio, mientras que interpretativamente replica su arquitectura.  La estructura desde un punto de vista puramente museográfico ha sido criticada en especial modo por el tamaño la de la enorme nave central casi vacía y por su fuerte personalidad arquitectónica que a veces parece hacer perder tamaño e importancia a las bellas piezas del contenido, expuestas en ambas naves laterales.

El museo:

El museo nacional de arte Romano está organizado en tres plantas y una cripta, que tiene como objetivo trasladarnos a la colonia romana de Emérita Augusta para hacernos conocer su sociedad.

Planta Baja

El primer espacio que podemos visitar una vez que accedemos al museo es la planta baja. El objetivo de esta sección es trasladarnos a la sociedad romana. El viaje empieza con las primeras tres salas que nos llevan a conocer los edificios donde se celebraban los espectáculos públicos.

Las salas cuatro y cinco están dedicadas a la religión. En la sala cuatro encontramos los aspectos de las religiones orientales más presentes en la sociedad de Emérita Augusta como el mitraismo. La sala cinco está dedicada sobretodo a ilustrar los cultos oficiales de la religión romana.

En la sala seis se ilustra el mundo funerario romano por medio de las diversas tipologías de sepulturas y monumentos sepulcrales hallados en Mérida. En este espacio hasta el diciembre 2017, se podía admirar la exposición temporal “Mulieres. Mujeres en Emérita Augusta”.

La sala siete tiene como tema la casa romana. En este espacio se ha intentado recrear una casa romana encontrada en la céntrica calle de Suárez Somonte donde aparecieron las pinturas murales de una casa romana con escenas lúdicas y de caza.

La plata baja nos deja con las ultimas tres salas (VIII-IX-X) dedicadas a los restos del foro de Emérita Agusta.

Primera Planta:

La primera planta está dedicada sobretodo a las producciones artesanales de la sociedad romana. A los largo de las salas de esta sección del museo encontramos espacios dedicados a la cerámica romana en toda su tipología: común, terra sigillata… y están organizadas por función, tipología y origen.

La sala VI de esta planta, en correspondencia con la sala VI de la planta baja, está dedicada a la cultura funeraria romana con la recreación de un columbario.

La primera planta se completa con salas dedicadas a la producción del vidrio, objetos en hueso y una colección numismática.

 

Segunda Planta:

La segunda planta está dedicada sobre todo a describir el territorio, la sociedad y los movimientos migratorios de la antigua colonia romana. Podemos admirar numerosos retratos privados de los ciudadanos de la colonia. En la sala VII, que lleva por título Arte y cultura, se pretende hacer un repaso a la compleja actividad creativa que tenía lugar en Emérita Augusta a través de las muchas las facetas en las que se manifestaba (música, filosofía, artes plásticas…).

Cripta:

Otro espacio peculiar del museo es la Cripta que se sitúa en los cimientos del museo, cuyos restos arqueológicos fueron encontrados al construir el edificio y se dejaron a la vista del público como una sala más.

Este imponente recinto cobija bajo las arcadas del edificio de Moneo los restos arqueológicos correspondientes a un peculiar barrio extramuros, en el que puede admirarse la perfecta simbiosis de viviendas y área funeraria.

Conclusiones e información:

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida es un etapa obligada en una visita a la ciudad y a la región de Extremadura. La historia del edificio, las colecciones y el discurso expositivo nos llevan al mundo romano y nos hace pasear por su sociedad, su edificios y su cultura.

La visita es amena y no se hace para nada aburrida. El museo también es un centro de estudio del mundo romano promocionando y organizando actividades como jornadas, foros…

Respecto a la funcionalidad museográfica del edificio diseñado por Rafael Moneo opino que no perjudica ni desvaloriza el material arqueológico que contiene. Personalmente es de mi agrado.

Para visitar el museo y saber horarios, actividades y más podéis pinchar aquí

Podéis encontrar más artículos sobre museos haced click aquí.

Y vosotros amigos lectores ¿habéis visitado este fantástico museo? ¿cuáles fueron vuestras impresiones? Dejádmelo en comentarios.

Extremadura Historia Itinerarios Viajes

Descubriendo San Martín de Trevejo

Descubriendo San Martín de Trevejo

Hoy volvemos a  escribir sobre Extremadura y su patrimonio. En este artículo viajaremos a la provincia de Cáceres, a la comarca de Sierra de Gata, tratando en detalle el espléndido pueblo de San Martín de Trevejo.

San Martín de Trevejo es una villa que se encuentra entre la Sierra de Gata y la frontera portuguesa. Se halla enclavado en un valle a los pies del monte Jálama (1492 m) en el Val de Xálima, en el noroeste de la provincia de Cáceres y cuenta actualmente con una población aproximada de 800 habitantes. Perteneció hasta el año 1833 a la provincia de Salamanca y hasta el año 1958 a la diócesis de Ciudad Rodrigo, hoy en día forma parte de los veinte pueblos que integran el conjunto de la Sierra de Gata.

Su posición, muy próxima a la frontera con Portugal y en pleno corazón de la comarca de Sierra de Gata,  hace que San Martín de Trevejo ostente un fenómeno cultural extraordinario, que junto con su florida vegetación, puede ofrecer al visitante un conjunto histórico y paisajístico único en el mundo.

Historia

Sobre la fundación de San Martín de Trevejo se dispone de poca información, aunque la hipótesis más acreditada señala una fecha a partir del  siglo IV d.C., por el nombre de San Martín, santo que vivió en este siglo. El primitivo nombre del enclave era San Martín de los Vinos y después de la promulgación de un fuero en 1230 se le llama Trevejo. Fue San Martín antigua capital de Corregimiento de Jálama, sede del Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén y cabeza de juzgado hasta el 1826. En la zona se libraron muchas guerras sangrientas, tal es el caso de Alfonso VII, que tomó la Ciudad de Coria en el 1142. Fernando, su hijo, empujó el repoblamiento de la comarca, desde Ciudad Rodrigo hasta esta Sierra, a cuya diócesis perteneció San Martín hasta mediados de este siglo. La población que repobló las tierras provenía mayoritariamente del antiguo reino de León y de Galicia. Con esta repoblación se cree que nació la curiosa lengua del valle denominada “a fala“ o “mañegu”hablada también en los municipios adyacentes  (Eljas y Valverde del Fresno). El pasado de este lugar se refleja en su patrimonio histórico como en:  el Pilón “O Chafaril” , la plaza mayor, la torre campanario de la plaza mayor, el pilón situado en la plaza mayor, la casa de la Encomienda situada también en la Plaza Mayor , la Iglesia de San Martín de Tours (terminada de construir en el año 1653) y el casco antiguo entre otros…

ARQUITECTURA MAÑEGA:

El casco antiguo de San Martín de Trevejo  fue declarado Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico gracias a su bien conservada arquitectura. Sus tradicionales casas de entramado hacen que el tiempo se detenga. Recorriendo las  calles de este lugar, donde las techumbres de algunos hogares suelen prolongarse hasta prácticamente unirse con los tejados de las casas situadas al otro lado de la calle. El visitante podrá divisar las edificaciones de entramado de madera, compuestas por tres niveles de altura principalmente. Las plantas bajas, as boigas, son sin duda la parte más significativa de estas viviendas mañegas. En un tiempo no muy lejano, se utilizaban para dar cobijo al cerdo destinado para la matanza, y para guardar paja y heno, así como a las enormes tinajas que custodiaban el vino y el aceite. En la actualidad, estas boigas suponen un importante atractivo turístico, las cuales, siendo muy mimadas y valoradas por sus dueños, aportan una agradable zona de recreo donde poder degustar el buen vino del lugar.

Experiencia personal

Durante mi estancia en San Martín de Trevejo me alojé en el Hotel Rural de El Duende del Chafaril. El hotel está situado en el casco antiguo de San Martín de Trevejo y está formado por una gran casa de muros de piedra datada de 1822 que fue rehabilitada en su totalidad en 2006 para convertirla en un cuidado hotel. La estancia en el hotel fue muy agradable tanto por el personal como por los servicios teniendo en cuenta que con la habitación está incluido el acceso ilimitado a la piscina del exterior y al pequeño spa con sauna y jacuzzi entre otros… Las habitaciones están muy bien equipadas y decoradas con gusto respetando la historia del edificio pero con toques modernos. También cuenta con un restaurante en su interior donde poder disfrutar del la gastronomía local con una presentación de platos moderna y actualizada. En la plaza mayor también podréis disfrutar de un restaurante tradicional como Os Arcus donde podéis degustar una estupenda carne a la brasa entre otros platos tradicionales…

Si os gusta la naturaleza, la historia y descubrir pequeños enclaves con una cultura original y única, tenéis que pensar en hacer una visita en San Martín de Trevejo y disfrutar Sierra de Gata, comarca que descubriéremos más en lo próximos meses  con nuevas entradas.

Puedes encontrar otras entradas relacionadas con Extremadura pinchando aquí

Enlaces de interés:

www.sanmartindetrevejoturismo.com

www.sierradegata.org

Arqueología Extremadura Historia Viajes

La casa del Mitreo

La casa del Mitreo

Hoy en archeoandrea hablaremos de un yacimiento arqueológico que conserva restos arqueológicos muy importantes para la historia de la Hispania romana, estamos hablando de La casa del Mitreo. En este yacimiento situado en la ciudad de Mérida, en Extremadura, encontramos los  restos de uno de los mejores ejemplos de una domus romana en la Península Ibérica. El nombre del yacimiento se debe a los primeros investigadores que consideraron vincular los restos arqueológicos encontrados en el solar con los restos de un posible templo dedicado a Mitra, aparecidos en el solar ocupado por la plaza de toros, por su proximidad. Hoy en día esta hipótesis ha sido descartada por la mayoría de los investigadores que son inclines a identificar los restos como una domus romana.

Posición y cronología

La Casa del Mitreo es una domus que estuvo situada al suroeste de la ciudad romana, fuera de las murallas y junto a la prolongación del Cardo Máximo. Se asienta sobre una suave pendiente que desciende desde el cerro donde se ubica la Plaza de Toros hacia la actual carretera. Por la datación de los restos las últimas excavaciones fijan la construcción de esta domus a finales del s. I d.C., en época Flavia. No obstante, la casa sufrió varias remodelaciones a lo largo de su vida e, incluso, un incendio, que destruyó parte del vestíbulo y de la zona de tiendas entre finales del s. II y mediados del s. III d.C. Las zonas afectadas por el incendio parecen que no volvieron a ser habitadas, aunque sí el resto de dependencias de la casa al menos hasta el s. IV d. C., cuando seguramente se abandonó toda de forma definitiva.

Historia del yacimiento:

Las primeras noticias sobre el yacimiento pertenecen a los años 1902-1913 cuando se empezó a construir la plaza de toros de Mérida. Los primeros sondeos arqueológicos del solar llegaron en el 1954 con D. José de Calasanz Serra Rafols, Comisario Director de las Excavaciones del Plan Nacional de Mérida deliberando en su informe la necesidad de programar una excavación arqueológica del área. La excavación que fue realizada y dirigida por D. Eugenio García Sandoval en el 1966, portó a la luz los primeros restos de la Casa del Mitreo y del famoso  “Mosaico Cosmogónico” el hallazgo más importante de la intervención. En los años 70 la conservación e investigación del espacio pasó a ser incumbencia de los conservadores y técnicos del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. En 1994 la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura decidió colocar una cubierta que protegiese todo el recinto arqueológico de la casa de las inclemencias meteorológicas. Durante la obra se realizaron nuevos estudios, concretamente en la entrada de la domus donde se encontraban las actividades industriales de la casa. Tras la colocación de la cubierta, el recinto fue abierto al público con un aspecto similar al que presenta en nuestros días. Además, en la actualidad, la Casa del Mitreo forma conjunto en un recinto arqueológico junto con el “Área funeraria de los Columbarios” del cual hablaremos en detalle en una próxima entrada.

Imagen original en http://www.spanisharts.com

Descripción:

Nos encontramos ante una domus edificada a finales del siglo I e inicios del II d.C. fuera de las murallas de la ciudad, sin restricciones para su crecimiento. Sin duda, su extensión y la decoración de algunas de sus estancias denotan que sus propietarios fueron personajes de relevancia dentro de la sociedad emeritense, formados en la cultura helenística. Todo el conjunto está articulado en torno a tres patios el atrium, el peristylum y el viridarium.

La casa del Mitreo

Atrium

Peristylum

Viridarium

Alrededor de los tres espacios se distribuyen las diferentes estancias de la casa, donde tenia lugar la vida diaria de sus inquilinos tanto desde un punto de vista público como privado. Además, estos tres espacios parecen guardar un orden que va desde la zona más pública y social, situada hacia la entrada de la casa: el atrio con sus tabernae y su tablinum, en el que se halla el famoso “Mosaico Cosmogónico”; hasta la zona más íntima y privada: el viridarium o jardín en torno al que se hallan distribuidas las habitaciones, ubicado en el interior de la vivienda; y, al mismo tiempo, una gradación de tamaño que va de menor a mayor desde el atrio hasta el viridarium pasando por el peristylum en relación a sus dimensiones y número de columnas. Especialmente, el peristylum sería el vértice de un ángulo de noventa grados perfecto en la domus del Mitreo entre el eje norte-sur desde la entrada hasta el mismo peristilo y el eje este-oeste desde el propio peristilo hasta el siguiente patio: el viridarium. Ambos ejes se identifican en la casa con dos largos pasillos que unen los tres patios, permiten la circulación por la casa y a lo largo de ellos se articulan las distintas estancias.

Corredor hacia el Peristylum

Cisterna en la zona del Viridarium

Atrium

Habitación del mosaico de Eros

Restos termas

Opinión:

La Casa del Mitreo es sin duda alguna una joya arqueológica que merece una visita ya seamos unos profesionales del arqueología romana o un simples apasionados.  El yacimiento se encuentra en un estado de conservación óptima. El primer problema los encontramos al localizar el sitio, escasamente señalado (problema que el yacimiento comparte con otras áreas arqueológicas de la ciudad como el circo máximo). El recorrido del visitante está acompañado por paneles explicativos solo en español y con una terminología impecable desde un punto de vista académico pero quizá de difícil interpretación para el gran público.  En mi opinión la visita a este yacimiento arqueológico es obligatoria si estáis pensando en acudir a la ciudad de Mérida ya que es uno de los mejores ejemplos de una domus romana en la Península Ibérica. Para visitar la casa del Mitreo es necesario un ticket con el coste de 4€, que además de dar entrada al área arqueológica de la casa del mitreo también incluye la posibilidad de visitar la adyacente “Área funeraria de los Columbarios” de la cual hablaremos próximamente. Para programar la visita y mayor información sobre horarios y billetes os aconsejamos consultar la web de turismo de Mérida pinchando aquí.

Si habéis visitado la casa del Mitreo me gustaría saber vuestra opinión ¡Compartidla en comentarios por favor! Mientras tanto… ¡un saludo a tod@s!

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Oppidium de Hornachuelos

Oppidium de Hornachuelos

El “oppidium”de Hornachuelos es un enclave arqueológico situado en el término municipal de Ribera del Fresno (Badajoz).

Aunque fue citado ya en la bibliografía de finales del siglo XIX a raíz del hallazgo de una lápida romana, ha sido la investigación dirigida entre 1986 y 1997 por el Dr. Alonso Rodríguez Díaz (Universidad de Extremadura) la que, por el momento, ha aportado un mejor conocimiento del sitio.

En 2002, en el marco del Proyecto “Alba Plata” de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, el yacimiento se ha hecho visitable y posee un Centro de Interpretación en la Casa de la Cultura de Ribera de Fresno.

Historia de la excavación

Una vez iniciada la primera campaña de excavación y tras una valoración del territorio, se decide prolongar los trabajos en los años sucesivos siendo esta acción continuada hasta 1997.

Las sucesivas excavaciones han demostrado que Hornachuelos estuvo poblado a finales de la EDAD DEL COBRE O CALCOLÍTICO (2.000-1.800 A.C.) siendo un tipo de poblado propio de la Cuenca Media del Guadiana (si queréis descubrir más sobre otro sitio arqueológico de edad prehistórica te aconsejo leer este artículo sobre Huerta Montero). Así lo constata la existencia de su estructura tratándose de un lugar fortificado acotado por una o dos líneas de muralla con bastiones semicirculares evidenciándose en su interior cabañas, principalmente, de planta oval. Esta primera ocupación concluyó con un incendio que provocó el abandono del poblado.

Pero los trabajos arqueológicos demuestran que el mayor esplendor de Hornachuelos se produce casi 2000 años después, entre mediados del siglo II a.C. – y finales del siglo I d.C., etapa de tránsito entre las culturas prerromanas y la Romanización de la Beturia; alcanzando el poblado aproximadamente 5 hectáreas de superficie.

Las evidencias encontradas demuestran una organización más compleja aprovechando al máximo el espacio, en donde las viviendas se diferencian entre sí en cuanto a tamaño y número de habitaciones utilizándose bien para tareas domésticas, almacenaje o descanso. Además, estas casas se encuentran separadas por calles trazadas en sentido longitudinal del cerro.

En cuanto a las actividades económicas también son visibles las mejoras y avances producidos. Se basa en la agricultura de secano, la ganadería extensiva y la caza. Dado el avance en el tiempo con respecto a la fase anterior, también un factor principal en la economía fue el control y explotación de las galenas argentíferas de la Sierra de Hornachos.

El Yacimiento

Hornachuelos es una estratégica elevación que domina el valle del Matachel. Entre mediados del siglo II a.C. y finales del siglo I  d.C. se localizó en ese lugar uno de los “oppida” o ciudad fortificada de la Beturia, nombre que los autores clásicos dieron al territorio comprendido entre el Guadiana y Sierra Morena. Es probable que Hornachuelos correspondiera a Fornacis, “oppidum” citado por Ptolomeo.

En la parte superior del cerro a 471m de altitud encontramos el centro del “oppidium” donde la investigación arqueológica nos hace distinguir claramente las calles y viviendas. Esta zona está compuesta por casas adosadas distribuidas en manzanas cruzadas por calles de unos 3-4 metros de anchura. Las viviendas eran de construcción muy básica con zócalos de piedra y paredes de adobe. Las hay de muy diversos tamaños y distribución, algunas con hasta tres habitaciones, pero habitualmente de una o dos estancias.

Entre las estructuras más espectaculares de Hornachuelos se encuentra una cisterna o aljibe excavado en la roca. Sus dimensiones son 28 m de longitud, 10 m de anchura y 2 m de profundidad media.

Este aljibe debió formar parte de un sistema de recogida de agua, del que tan solo son visibles los canales tallados en sus ángulos y en sus lados mayores.

En el recinto superior puede verse otro aljibe más pequeño aunque más profundo.

En la parte más baja del cerro se descubrieron una serie de túmulos y enterramientos que nos hacen situar en este lugar la necrópolis del oppidum.

La investigación arqueológica nos informa del uso de la cremación como práctica de sepultura y nos ayuda conjuntamente a los utensilios encontrados a datar la necrópolis entre el siglo II a.C.y el siglo I d.C.

Después de la cremación los cuerpos eran enterrados en hoyos alrededor de los túmulos, que servirían de monumento funerario y que podían ser de planta rectangular o circular.

También en las proximidades se han descubierto algunas tumbas independientes, seguramente de la etapa final del oppidum, ya definitivamente romanizado (para saber más sobre los romanos en Extremadura lee también El parque arqueológico de Medellín).

La visita:

Hornachuelos se sitúa junto al tramo Hornachos-Ribera del Fresno de la Cañada Real Leonesa o de Córdoba.

Se accede desde la carretera local que une Ribera del Fresno con Hinojosa del Valle.

A la altura del km 3, indicado con un monolito, se toma un camino señalizado de 6,5 km que conduce al yacimiento.

Yo visité el sitio un sábado de septiembre, pasé por el  Centro de Interpretación del yacimiento arqueológico de Hornachuelos, situado en Ribera del Fresno y lo encontré cerrado. Buscando in internet encontré los siguientes datos para quien quiera visitar el centro:

De lunes a viernes de 10,00 a 14,00 horas (Horario de mañana); de 16,00 a 21,00 horas (Horario de tarde).
• Los sábados y domingos su horario es 10,00 a 14,00 horas (Horario de mañana; y de 17,00 a 21,00 horas (Horario de tarde).
• Para visitar el Centro de Interpretación en días festivos hay que contactar con los siguientes números de teléfono:
o Teléfono del Ayuntamiento: 924 53 60 11/924 53 65 11
o Teléfono de la Casa de la Cultura: 924 53 72 24

El Yacimiento es de acceso libre  a través de una pequeña puerta de hierro. La presencia de cartelería explicativa, bastante deteriorada y solo en idioma español ilustra al visitante aspectos del urbanismo, la defensa, los aljibes y la necrópolis de este lugar.

En el complejo el yacimiento da una idea de abandono, de escasa aprovechamiento sea come una fuente única de información arqueológica, histórica y cultural.

Esperamos que en futuro se pueda apreciar todo el potencial de este yacimiento tan importante tanto por la comunidad de investigadores como por la comunicad local.

El yacimiento también parece poco valorado como motor de desarrollo turístico y del territorio con la estructura puesta a la entrada del yacimiento en abandono y descuidada así como la recogida de basura a la entrada.

No obstante, si sois arqueólogos profesionales o amantes de la arqueología y de la historia y estáis en la zona no podéis perder la oportunidad de visitar este yacimiento único donde con toda tranquilidad podemos apreciar restos tan valiosos como los que se encuentran en el oppidium de Hornachuelos.

 

Ciudades Historia Viajes

Elvas la ciudad Cuartel

Elvas la ciudad Cuartel

Hola cari amici hoy en archeoandrea hablaremos de Elvas (Alentejo Purtugal) .

Elvas es la mayor y más poblada ciudad portuguesa situada en el distrito de Portalegre, en la región del Alentejo, contando con 28. 279 habitantes.

La ciudad portuguesa se encuentra muy cerca de la frontera española, a tan solo 10 Km de la ciudad española de Badajoz. Elvas posee un patrimonio histórico considerable, habiendo sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 30 de junio de 2012.

La ciudad de Elvas es conocida como la ciudad cuartel, dada su posición en el confín entre Portugal y España. La tensión que periódicamente interesaba las relaciones entre los dos países llevó a proteger las ciudades cercanas a los límites de respectivos países. Elvas fue una de las ciudades más fortificadas de Portugal y hoy en día nos deja innumerables testimonios de estas luchas territoriales que dejaron a su paso un rico patrimonio arquitectónico y militar.

El sitio contiene fortificaciones de los siglos del XVII al XIX. Se trata del mayor sistema de murallas y fosos secos del mundo. Dentro del recinto amurallado hay barracones y otros edificios militares así como iglesias y monasterios. Aunque Elvas tiene vestigios arqueológicos del siglo X, la construcción de sus fortificaciones comenzó con la independencia de Portugal, en 1640. Diseñadas por el jesuita holandés João Piscásio Cosmander, son el mejor ejemplo todavía existente de la escuela holandesa de fortificación de todo el mundo. El sitio incluye también el acueducto de Amoreira, construido para que la fortaleza soportara largos asedios sin carecer de agua.

Castillo

El Castillo de Elvas fue construido sobre una antigua fortaleza musulmana conquistada por Sancho II en siglo XIII.

Durante el reinado de Dinis se introducen algunas mejoras como la reforma de la torre del homenaje y la ampliación de la zona defensiva con torreones. En época del rey Fernando se amplían las murallas con la incorporación de 22 torres.

En el siglo XV el castillo pasó a tener un carácter más residencial que defensivo, sirviendo como residencia para los alcaldes de la ciudad.

Los Fuertes De Santa Luzía y Nuestra Señora de Gracia

Elvas es una de las pocas ciudades europeas que ha conseguido mantener gran parte de sus murallas medievales y la totalidad de su fortificación abaluartada. Este entramado defensivo se reforzó con dos fuertes, que se empezaron a construir en el 1763, por ser completado 20 años después, exteriores situados en sendas colinas que cobijan la ciudad: Santa Luzía y Nuestra Señora de Gracia. Todo este conjunto defensivo tiene a gala el no haber sido nunca tomado por fuerzas enemigas.

Acueducto de Amoreira

Elvas es especialmente famosa por su gran acueducto, construido entre los siglos XV y XVII; una gran obra de ingeniería que merece la pena ver.

Pelourinho

El Pelourinho datado siglo XVI,  antiguamente se encontraba extramuros ya que era el lugar de donde colgaban a los reos condenados a muerte. Se trata de un pináculo con decoración de pomas de la que salen cuatro herrajes en la parte superior de donde se colgaban los cuerpos. Fue destruido en 1872, y algunos restos fueron a parar al Museo Municipal hasta que un proyecto de Vitalino de Albuquerque propone su restauración en su emplazamiento original aprovechando las piezas originales.

Monumento religioso:

Iglesia de Nossa Senhora da Assunção, antigua Catedral de Elvas

La antigua catedral de Elvas, cuyo autor fue Francisco Arruda, datada de 1517, tiene planta longitudinal y se compone de tres naves. Pasó por reformas en el s. XVII e incluye elementos de arquitectura manuelina, barroca y rococó.

Iglesia de las Dominicas

Antiguo convento femenino de la Orden Dominicana, fundado en 1528. La iglesia que vemos hoy fue principiada en 1543, con las obras realizadas en 1557 en el lugar donde una vez estuvo la Iglesia de Madalena. Es un edificio de planta rara octogonal con un portal renacentista y un interior completamente recubierto de azulejos. El dorado del altar es obra de los finales del siglo XVII. La extinción de las órdenes religiosas en 1834 promovió el abandono del convento que aun vendría a durar hasta el año de 1870, cuando muere su última monja Ana Inácia de Gusmão. A principios de siglo XX se decidió por la demolición del convento, excepto la iglesia. En su lugar se realizó una sala de cine, viviendas particulares y una escuela primaria.

Como conclusión os aconsejo vivamente visitar la ciudad de Elvas, es un lugar espléndido donde podéis encontrar un patrimonio increíble, tanto militar como religioso. Durante la visita podéis también disfrutar de una buena comida portuguesa en varios restaurantes de la zona, a mí me aconsejaron el Restaurante El Cristo, la experiencia calidad precio fue positiva, especialmente con la Zapaiteira aunque el bacalao a la dorada se puede encontrar de mejor cualidad en cualquier restaurante portugués. Si pensáis ir a este restaurante os aconsejamos que si no queréis esperar mucho tiempo para recibir una mesa evitéis ir el fin de semana.

¡No dudéis en visitar Elvas! Próximamente hablaré más de esta espléndida ciudad. Puedes descubrir más guías de ciudades pinchando  aquí 

Arqueología Extremadura Historia Museos

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

Hola cari amici, hoy quería hablar de un fantástico parque arqueológico que tuve la suerte de poder visitar y que me impresionó mucho sea por el óptimo estado de conservación que por la cantidad de épocas históricas que se pueden admirar en su interior. Me refiero al Parque arqueológico de  Medellín, en la provincia de Badajoz, en Extremadura.

El parque se encuentra en Medellín, un enclave en el corazón de Extremadura, a menos de 50 km al este de Mérida y bañado por el río Guadiana. La histórica villa de Medellín puede presumir de ser uno de los conjuntos histórico-artísticos de mayor interés de la región, pudiendo conservar restos de todas las civilizaciones que lo han morado a lo largo de su devenir histórico. En el pasado el enclave fue una importante ciudad romana, como atestigua su puente y teatro romano y luego visigoda y musulmana, para ser reconquistada en el siglo XIII por los cristianos.  Medellín vio nacer al célebre conquistador Hernán Cortés (para saber más puedes leer la Terra dei cnquistadores) . De su pasado quedan multitud de restos arqueológicos y artísticos de varias épocas. Hacen parte del parque arqueológico el castillo, el teatro romano y la iglesia de Santiago (incluyendo el Centro de Interpretación del Parque Arqueológico), la iglesia de San Martín y los restos de un templo romano y de las murallas medievales.

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

El parque ocupa un área aproximada de 12 hectáreas. El itinerario se inicia partiendo de las ruinas de Porta Cæli, antigua puerta occidental del recinto amurallado, discurre junto a la iglesia de San Martín, desde la que se asciende por un empedrado medieval hasta la iglesia de Santiago, en cuyo entorno estacionalmente se ejecutan diversas actuaciones arqueológicas, relativas sobre todo a las épocas romana y medieval. El teatro romano proyecta su espacio sobre una calzada enlosada, con sistema de alcantarillado y restos de pórtico, los cimientos de un templo rectangular. No muy lejos se tiende, coincidiendo en parte con el perímetro oriental del teatro, un tramo de muralla tapial, de datación tardomedieval y que encuentra su correspondencia en el otro extremo del parque, hacia el noroeste, donde se alza otro tramo de muralla de factura almohade. El recorrido finaliza serpenteando por la ladera hasta el principal acceso al castillo, a través de la puerta de su barbacana meridional.

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

El teatro romano

Entre todos los restos arqueológicos destaca sin duda el teatro romano que testimonia la importancia del pasado romano de Medellín. La ciudad fue fundada por el cónsul romano Quintus Caecilius Metellus Pius, en el año 79 antes de Cristo. El nombre actual de la localidad deriva precisamente del nombre romano, ‘Metellinum’, elegido en honor al fundador. Llegó a ser una importante colonia romana (Colonia Metellinensis) debido a que servía de punto de enlace entre la Vía de la Plata y las rutas entre Augusta Emérita hacia Toletum (Toledo) y hacia Corduba (Córdoba). Prueba del papel que Medellín debió desempeñar en la Lusitania y en la zona, hasta la fundación de Mérida.

El teatro se localiza en el centro de la ladera sur del Cerro del Castillo de Medellín. La ubicación en este punto concreto debió responder entre otros motivos, a poder disponer de una situación urbanística privilegiada, proporcionando una amplia visibilidad sobre el entorno y acentuando, con ello, aún más su monumentalidad.

Construcción: la tipología constructiva de este edificio recuerda en parte al modelo de teatro griego ya que se asienta y aprovecha el desnivel natural de la ladera. La excavación y adecuación de ésta, permitía poder acomodar el edificio a la topografía existente y al mismo tiempo, utilizar las rocas extraídas (granito, dioritas, etc.) como material para construir sus estructuras murarias, ahorrándose así el coste del transporte de los mismos. Las principales técnicas constructivas utilizadas en este edificio son opus caementicium (mortero de cal y piedras que maciza el interior de los muros); opus incertum (careado de piedra exterior de los muros); opus latericium (construcción realizada mediante la combinación de ladrillos y opus caementicium); opus quadratum (construcción realizada mediante sillares colocados a hueso). Conviene destacar la buena conservación que presentan algunas de sus partes, como los suelos de mármol de la orchestra o los aproximadamente 800 sillares que aún existen de sus gradas originales.

Cronología: los estudios realizados hasta la fecha sitúan la construcción del teatro en torno al cambio de Era.

El buen trabajo de conservación culminó en el 2013 con un reconocimiento internacional con la concesión de uno de los tres premios especiales de conservación patrimonial Europa Nostra. Actualmente el teatro está incluido dentro las actividades del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

El Centro de Interpretación del Parque Arqueológico

El Centro de Interpretación del Parque Arqueológico de Medellín está ubicado en la Iglesia de Santiago, la más antigua de las cuatro parroquias que tuvo Medellín. Su construcción comenzó en el segundo tercio del siglo XIII. Está situada en la ladera meridional del Cerro ocupando parte del Teatro Romano.

El Centro de Interpretación presenta el devenir histórico de la ciudad de Medellín desde el pasado hasta nuestros días, diferenciando las distintas fases y períodos prehistóricos e históricos que tuvieron lugar en esa localidad y reflejando las culturas y civilizaciones que la poblaron, o aquellos que contribuyeron a su desarrollo y fueron protagonistas de sus hechos.

El templo, recientemente restaurado, es de mampostería y sillares de estilo románico tardío que incluye ya ciertos toques góticos como la mayoría de las iglesias extremeñas edificadas a lo largo del siglo XIII. Tiene planta rectangular, atrio a los pies, una sola nave dividida en tres tramos, y remata en cabecera semicircular con dos estructuras adosadas en el costado de la Epístola. De las tres puertas del templo, es la ubicada en esta zona la más destacable. Se estructura a través de un arco de medio punto abocinado, con arquivoltas que descansan sobre columnillas y está rematada por un arco conopial. Existió en su momento un retablo plateresco de la escuela castellana del siglo XVI.

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

El castillo

La fortaleza se eleva sobre un cerro cercano a la ribera izquierda del río Guadiana, en la localidad de Medellín, intersección de los caminos entre Mérida y La Serena. Como mencionaba anteriormente, el origen del pueblo es romano, cuando éstos convirtieron, en el año 74, un campamento en asentamiento fijo. También existe documentación de la época musulmana firmada por Al-Bakri en el siglo X o Al-Idrisi en el XII que da fe de que el castillo estaba muy poblado; de esta época conserva un espléndido aljibe de doble nave. Más tarde fue ocupado alternativamente por cristianos y árabes hasta que Fernando III lo reconquistó definitivamente en 1234.

La planta del castillo es un romboide irregular para adaptarse al promontorio donde se asienta. El cuerpo principal está dividido a la mitad por una muralla interna, flanqueado en su perímetro por un muro con cuatro cubos y dos torres que dividen el recinto en dos. Al edificio se entraba por cuatro puertas de las subsisten sólo dos, una con arco de medio punto y otra con arco apuntado. Alrededor de la construcción principal hubo otro recinto paralelo, a modo de barbacana o antemuralla, separado pocos metros de ésta. No se conserva completo pero sí lo suficiente para certificar su existencia y poder apreciar como reforzaron la seguridad en los accesos colocando torres y baluartes en el centro de los flancos.

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

El parque arqueológico de Medellín

La información para visitar el Parque arqueológico la podéis encontrar en la oficina de turismo de Medellín o consultando su página web pinchando aquí 

El parque arqueológico de Medellín

 

Arqueología Extremadura Historia Viajes

Yacimiento prehistórico de Huerta Montero

El yacimiento prehistórico de Huerta Montero se encuentra a las fueras de la localidad de Almendralejo (Badajoz) precisamente en la calle Vereda Corona del polígono industrial Tierra de Barros. El yacimiento fue descubierto en 1988, y después de trabajos de investigación y puesta en obra de las estructuras protectoras, fue adaptada para los visitantes y abierta de manera definitiva tal y como se presenta hoy en día a  finales de 2011.

Historia

El yacimiento prehistórico de Huerta Motero , es un Dolmen tipo Tholos, construido hace 4.600 años según los análisis de C14. El dolmen fue utilizado durante el Cacolítico y la Edad del Bronce como enterramiento colectivo.  El yacimiento  funcionó como tumba colectiva por un periodo de 1000 años aproximadamente. La tumba colectiva de Huerta Montero que hoy en día podemos visitar, se construyó en la primera mitad del tercer milenio a.C. Representa una evolución del tipo de sepulcro dolménico hacia un modelo con un tamaño más reducido y aplicando nuevas técnicas constructivas  que se habían desarrollado al final del Cacolítico y al principio de la Edad del Bronce.

Características

Con una profundidad de 2 metros y una longitud total de 15,40 metros. Dividida en tres tramos, los 7 primeros metros corresponden a la rampa de acceso, continua con 4 metros de corredor que desembocan en una cámara circular techada con una falsa bóveda, de 4,60 metros de diámetro.  El elemento que más destaca  y más novedoso es la construcción en el subsuelo, siendo la falsa cúpula y el túmulo que la cubría las únicas partes aéreas. El carácter subterráneo, permitió que al derrumbarse la bóveda, se sellara todo su contenido llegando hasta nuestros días.

Como otras muchas tumbas de la Edad del Bronce, está orientada para que el sol penetre hasta la cámara el día 21 o 22 de diciembre, al amanecer del solsticio de invierno.

 

Foto tour yacimiento prehistórico de Huerta Montero

Zona del corredor

Zona del corredor

Vestíbulo con puerta de acceso

Cámara funeraria

Ubicación

La ubicación del sepulcro de Huerta Montero no estaba lejos de un centro habitado a 2,5 kilómetros, donde se encontraba un poblado fortificado sobre el Cabezo de San Marcos y este sepulcro era el lugar donde probablemente se enterraban colectivamente las familias del mismo. Durante los trabajos de excavación se han clasificado unos 140 individuos (el 40% de ellos son niños) junto con varios objetos como utensilios, ídolos, amuletos etc.

Visita Huerta Montero

El acceso a la estructura es gratuito  pero hay que concertar las visitas guiadas en la oficina de información turística de Almendralejo (Plaza de la Iglesia, 16. Tfno: 924 666 967). Más información aquí.

Con el objetivo de conservar el yacimiento en el futuro se ha dotado al sepulcro de un sistema de cubierta. El itinerario de la visita se ha ordenado mediante la construcción de una pasarela perimetral, que facilita la observación del conjunto. Se ha complementado el itinerario con paneles informativos. Yo tuve la suerte de poder visitar el yacimiento durante el 21 diciembre cuando se puede observar cómo los rayos del sol del nuevo año penetran en el sepulcro indicando el centro de la cámara sepulcral tal y como ocurría en la prehistoria.

Observaciones personales

El yacimiento se encuentra en un estado de conservación óptima, la visita guiada es amena e instructiva. Lo que se podría mejorar es disponer del yacimiento abierto sin pasar por la oficina de turismo y organizar más actividades para fomentar la participación ciudadana y de los viajeros en el cuidado y disfrute del yacimiento transformándolo en un sitio vivo, al contrario de lo que habitualmente ocurre en la gestión del patrimonio.

Digital Marketing Emprendimiento

Laboratorio Digital Wazo

Laboratorio Digital Wazo

Hola cari amici! Bienvenidos a esta nueva entrada. Hoy os hablaré de un proyecto que he desarrollado a lo largo de esta semana con WAZO junto a mis compañeros José Luis Díaz y Marta Lozano Molano y gracias al patrocinio de la Fundación Maimona. Estoy hablando de  Laboratorio Digital Wazo, un proyecto desarrollado en Los Santos de Maimona con el objetivo de diseñar una estrategia de comunicación personalizada para proyectos, marcas y perfiles profesionales. Para ello definimos un marco regulatorio de prácticas recomendadas a medio-largo plazo.

¿Pero qué es el Laboratorio Digital Wazo?

El Laboratorio Digital Wazo es un espacio flexible, creativo y formativo donde mejorar tus habilidades y destrezas en redes sociales, mejorar tu perfil profesional y construir tu comunidad online de personas interesadas en tu proyecto.

Durante la semana con todos los participantes del laboratorio se han desarrollado actividades grupales de brainstorming con el objetivo de aprender a focalizar nuestros seguidores, redes, servicios etc….

Luego se han desarrollados una series de clases para hablar de redes sociales como Facebook, Twitter, Likedin e Instangram y su uso en el campo de la comunicación.

Durante la semana no han faltado las actividades de mentoring personalizado para hablar de las inquietudes personales de cada participante en relación a las redes sociales desde un punto de vista del marketing y de la comunicación.

El resultado ha sido espléndido con grandes participantes del Laboratorio Digital Wazo, y un ambiente estimulante donde la creatividad y la formación han ido de la mano.