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La torre de Hércules el faro más antiguo del Mundo

La torre de Hércules el faro más antiguo del Mundo

La Torre de Hércules es una torre y faro situado sobre una colina de la ciudad de La Coruña, en Galicia (España) en la costa norte de la Península Ibérica. La Torre de Hércules está situada  en un cerro de unos 50 metros de altitud. En sus alrededores se encuentra el Parque Escultórico de la Torre de Hércules. Su altura total es de 57 metros y data del siglo I d.C.. Tiene el privilegio de ser el faro romano más antiguo que se conserva y el único en funcionamiento. Es el tercer faro en altura de España, por detrás del Faro de Chipiona (62 m s. n. m.) y del Faro de Maspalomas (60 m s. n. m.). El 27 de junio de 2009 fue declarado Patrimonio de la Humanidad ​por la Unesco. Hoy en día la torre se se presenta con planta cuadrada consta de tres niveles que se van estrechando hacia la cúspide y el primero de ellos corresponde a la estructura del faro romano. Adyacente a su base, se halla un pequeño edificio romano de forma rectangular.

Leyenda sobre la costrucción:

La leyenda dice que la construcción del mismo se debe a la lucha mantenida por Hércules contra el gigante Gerión, rey de Brigantium. El tamaño de éste, propio de gigantes, le valía para mantener atemorizado a su pueblo, al que exigía en tributo el pago de la mitad de sus posesiones, incluyendo sus hijos. Un día los súbditos decidieron pedir ayuda a Hércules, que retó a Gerión en una gran pelea. Hércules derrotó a Gerión, le sesgó la cabeza y la mandó enterrar. Y para que quedara constancia de su victoria, mandó construir una torre en cuya cúspide debería prender perpetuamente una llama. Cerca del faro fundó una ciudad y como la primera persona que llegó fue una mujer llamada Cruña, Hércules puso a la ciudad este nombre.

Historia del Faro:

La Torre de Hércules fue construida como faro por los romanos, posiblemente hacia finales del siglo I y comienzos del II. De su primitivo aspecto hoy conservamos su interior revestido por un recubrimiento arquitectónico realizado a finales del siglo XVIII. Aún quedan muchas incógnitas sobre el origen y el aspecto primitivo de la Torre de Hércules, pero los datos hasta ahora suministrados y contrastados por la investigación científica (excavaciones arqueológicas, estudio de los paramentos arquitectónicos y de los métodos constructivos y documentación conservada) permiten asegurar que fueron los romanos los constructores del primitivo faro. Por la inscripción conservada al pie de la Torre, sabemos que su constructor fue Gaio Sevio Lupo, arquitecto de la ciudad de Aeminium (la actual ciudad de Coimbra en Portugal). Con los datos actuales disponibles y sin tener certeza absoluta, se atribuye su construcción a la época del emperador romano Trajano que gobernó entre los años 98 y 117 d.C.. La primera constancia escrita del faro es del siglo III de nuestra era. La torre de Hércules sirve de faro durante los siglos de la romanización, hasta que en el siglo V, los ataques normandos obligan a los habitantes de esa población primitiva llamada Brigantia a su abandono, y a refugiarse en el interior.

En el siglo IX se menciona que los normandos, tras invadir Gijón, se trasladaron a un lugar llamado Farum Brigantum o Faro de Galicia.

Es en el siglo XIII cuando Alfonso IX reconstruye y puebla el viejo puerto dándole como nombre Crunia.

Comienzan así unos siglos de prosperidad y crecimiento de la población de Crunia propiciados por el comercio marítimo. Sin embargo la torre de Hércules continua abandonada, utilizándose en el siglo XVI buena parte de sus piedras para construir el castillo de Santo Antón, y las murallas que defenderían la ciudad de los ataques ingleses.

El Consejo de la ciudad, en 1553, prohibió el uso de los restos del faro como cantera y en 1684 se plantea su reconstrucción pero no se realiza. Habrá que esperar hasta el siglo XVIII para ver como la torre recupera su protagonismo y función de faro.

En 1788, por iniciativa del Real Consulado de A Coruña y autorizadas por el rey Carlos III, comenzaron las obras de la restauración de la Torre de Hércules. Estas obras, realizadas por el ingeniero militar Eustaquio Giannini, afectaron principalmente al exterior y a la parte superior de la Torre. En el exterior se revistió el núcleo primitivo romano con un envoltorio de piedra de estética clasicista.  Los trabajos de restauración se completaron en el 1790.

Desde entonces el faro y su alrededor fueron objeto de diversos trabajos de acondicionamiento del entorno para darle el aspecto que hoy en día conocemos.

Observaciones Personales

La torre de Hércules hoy en día es el símbolo de la ciudad de La Coruña y  en el año 2009  recibió el prestigio de entrar en la lista de monumentos Patrimonio de la Humanidad. La visita merece seguramente la pena. Para llegar a la zona más alta la torre hay que subir un total de 242 escalones, pero el esfuerzo merece la pena ya que se divisa una panorámica magnífica de la ciudad y de la costa de La Coruña. Durante la ascensión, paneles informativos muy bien realizados ofrecen noticias sobre la investigaciones y la historia del sitio. Si queréis más información sobre el coste del billete o los horarios de visita de la torre podéis consultar la web oficial del faro aquí

Os recomiendo que si decidís realizar vuestra visita en invierno contéis con ropa de abrigo. Yo hice la mía en Diciembre y puedo asegurar que es una de las visitas más frías que he realizado.

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Descubriendo Atenas: La biblioteca de Adriano

La biblioteca de Adriano

Seguimos nuestro viaje descubriendo Atenas, sus barrios y su patrimonio. Si quieres saber más sobre esta sección del Blog te aconsejo leer las entregas anteriores: descubriendo Psiridescubriendo Monastiraky. Hoy hablaremos de la Biblioteca de Adriano. Los restos arqueológicos de la Biblioteca de Adriano están apenas a unos metros de la plaza de Monastiraki, lugar de reunión de Atenienses y viajeros. Desde este lugar y dirigiendo la vista hacia el Acrópolis se pueden ver algunas de las columnas corintias que componían la antigua columnata, enmarcadas por la mezquita Tzisdarakis. La Biblioteca de Adriano es uno de los restos más espectaculares de los yacimientos de época romana que se conservan en Atenas. Todos ellos muy próximos entre sí, como la puerta de Atenea Arkegetis o la Torre de los Vientos, integradas en el conjunto del Ágora Romana.

Historia de la biblioteca:

La Biblioteca de Adriano forma parte del enorme legado que el emperador romano dejó a su paso, no solo por Atenas, sino por buena parte de Grecia. Fue construida como un edificio multifuncional en el año 132 d.C., con unas dimensiones en la planta que, según las fuentes, iban de 118 a 122 metros de largo, por de 78 a 82 metros de ancho.

Fuente www.ancient.eu

Según parece, en su interior se hallaba una considerable colección de libros. Además, desempeñaba las funciones de sala de lectura, centro de reuniones e incluso podría haber albergado una pequeña piscina o estanque, que habría sido sustituido por una iglesia paleocristiana en el siglo V d.C, y otra iglesia bizantina ya en el siglo IX d.C.

Las bibliotecas en la antigüedad no se usaban generalmente como bibliotecas de préstamo sino como lugares de estudio y almacenamiento. Los documentos usualmente eran rollos de papiro (Volumina) que se conservaban en un amplio ambiente rectangular a dos planos (bibliostasio) y se guardaban en armarios de madera (armaria) colocados en nichos en las paredes de la habitación. Las bibliotecas también fueron un lugar para escuchar conferencias y oradores, y discutir asuntos intelectuales con otros visitantes en la tranquilidad del jardín. La Biblioteca de Adriano fue descrita por Pausanias como “el edificio con 100 columnas de mármol frigio, salas con techos pintados, paredes de alabastro y nichos con estatuas en las que se guardaban los libros”.

La biblioteca sufrió varias destrucciones a lo largo de los siglos, la primera de la que tenemos testimonio fue la de los hérulos que dañaron el complejo en el año 267 d. C.

La biblioteca hoy en día:

Como muchas veces ocurre paseando por Atenas o admirando su pasado es fácil perdernos por su pasado arqueológico. La biblioteca de Adriano no es una excepción. Es un lugar emblemático que nos atrapa y nos hace viajar al pasado. Obviamente semejante riqueza se ha ido perdiendo por los expolios y el paso del tiempo. Hoy en día se conserva un conjunto arqueológico impresionante por sus dimensiones, todo ello flanqueado por edificios de otras épocas como la mezquita Tzisdarakis de Monastiraki o la iglesia bizantina de los Santos Apóstoles de la Escaleras.

Para más información sobre horario, precio de entrada al conjunto pincha aquí.

 

 

 

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Descubriendo San Martín de Trevejo

Descubriendo San Martín de Trevejo

Hoy volvemos a  escribir sobre Extremadura y su patrimonio. En este artículo viajaremos a la provincia de Cáceres, a la comarca de Sierra de Gata, tratando en detalle el espléndido pueblo de San Martín de Trevejo.

San Martín de Trevejo es una villa que se encuentra entre la Sierra de Gata y la frontera portuguesa. Se halla enclavado en un valle a los pies del monte Jálama (1492 m) en el Val de Xálima, en el noroeste de la provincia de Cáceres y cuenta actualmente con una población aproximada de 800 habitantes. Perteneció hasta el año 1833 a la provincia de Salamanca y hasta el año 1958 a la diócesis de Ciudad Rodrigo, hoy en día forma parte de los veinte pueblos que integran el conjunto de la Sierra de Gata.

Su posición, muy próxima a la frontera con Portugal y en pleno corazón de la comarca de Sierra de Gata,  hace que San Martín de Trevejo ostente un fenómeno cultural extraordinario, que junto con su florida vegetación, puede ofrecer al visitante un conjunto histórico y paisajístico único en el mundo.

Historia

Sobre la fundación de San Martín de Trevejo se dispone de poca información, aunque la hipótesis más acreditada señala una fecha a partir del  siglo IV d.C., por el nombre de San Martín, santo que vivió en este siglo. El primitivo nombre del enclave era San Martín de los Vinos y después de la promulgación de un fuero en 1230 se le llama Trevejo. Fue San Martín antigua capital de Corregimiento de Jálama, sede del Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén y cabeza de juzgado hasta el 1826. En la zona se libraron muchas guerras sangrientas, tal es el caso de Alfonso VII, que tomó la Ciudad de Coria en el 1142. Fernando, su hijo, empujó el repoblamiento de la comarca, desde Ciudad Rodrigo hasta esta Sierra, a cuya diócesis perteneció San Martín hasta mediados de este siglo. La población que repobló las tierras provenía mayoritariamente del antiguo reino de León y de Galicia. Con esta repoblación se cree que nació la curiosa lengua del valle denominada “a fala“ o “mañegu”hablada también en los municipios adyacentes  (Eljas y Valverde del Fresno). El pasado de este lugar se refleja en su patrimonio histórico como en:  el Pilón “O Chafaril” , la plaza mayor, la torre campanario de la plaza mayor, el pilón situado en la plaza mayor, la casa de la Encomienda situada también en la Plaza Mayor , la Iglesia de San Martín de Tours (terminada de construir en el año 1653) y el casco antiguo entre otros…

ARQUITECTURA MAÑEGA:

El casco antiguo de San Martín de Trevejo  fue declarado Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico gracias a su bien conservada arquitectura. Sus tradicionales casas de entramado hacen que el tiempo se detenga. Recorriendo las  calles de este lugar, donde las techumbres de algunos hogares suelen prolongarse hasta prácticamente unirse con los tejados de las casas situadas al otro lado de la calle. El visitante podrá divisar las edificaciones de entramado de madera, compuestas por tres niveles de altura principalmente. Las plantas bajas, as boigas, son sin duda la parte más significativa de estas viviendas mañegas. En un tiempo no muy lejano, se utilizaban para dar cobijo al cerdo destinado para la matanza, y para guardar paja y heno, así como a las enormes tinajas que custodiaban el vino y el aceite. En la actualidad, estas boigas suponen un importante atractivo turístico, las cuales, siendo muy mimadas y valoradas por sus dueños, aportan una agradable zona de recreo donde poder degustar el buen vino del lugar.

Experiencia personal

Durante mi estancia en San Martín de Trevejo me alojé en el Hotel Rural de El Duende del Chafaril. El hotel está situado en el casco antiguo de San Martín de Trevejo y está formado por una gran casa de muros de piedra datada de 1822 que fue rehabilitada en su totalidad en 2006 para convertirla en un cuidado hotel. La estancia en el hotel fue muy agradable tanto por el personal como por los servicios teniendo en cuenta que con la habitación está incluido el acceso ilimitado a la piscina del exterior y al pequeño spa con sauna y jacuzzi entre otros… Las habitaciones están muy bien equipadas y decoradas con gusto respetando la historia del edificio pero con toques modernos. También cuenta con un restaurante en su interior donde poder disfrutar del la gastronomía local con una presentación de platos moderna y actualizada. En la plaza mayor también podréis disfrutar de un restaurante tradicional como Os Arcus donde podéis degustar una estupenda carne a la brasa entre otros platos tradicionales…

Si os gusta la naturaleza, la historia y descubrir pequeños enclaves con una cultura original y única, tenéis que pensar en hacer una visita en San Martín de Trevejo y disfrutar Sierra de Gata, comarca que descubriéremos más en lo próximos meses  con nuevas entradas.

Puedes encontrar otras entradas relacionadas con Extremadura pinchando aquí

Enlaces de interés:

www.sanmartindetrevejoturismo.com

www.sierradegata.org