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La torre de Hércules el faro más antiguo del Mundo

La torre de Hércules el faro más antiguo del Mundo

La Torre de Hércules es una torre y faro situado sobre una colina de la ciudad de La Coruña, en Galicia (España) en la costa norte de la Península Ibérica. La Torre de Hércules está situada  en un cerro de unos 50 metros de altitud. En sus alrededores se encuentra el Parque Escultórico de la Torre de Hércules. Su altura total es de 57 metros y data del siglo I d.C.. Tiene el privilegio de ser el faro romano más antiguo que se conserva y el único en funcionamiento. Es el tercer faro en altura de España, por detrás del Faro de Chipiona (62 m s. n. m.) y del Faro de Maspalomas (60 m s. n. m.). El 27 de junio de 2009 fue declarado Patrimonio de la Humanidad ​por la Unesco. Hoy en día la torre se se presenta con planta cuadrada consta de tres niveles que se van estrechando hacia la cúspide y el primero de ellos corresponde a la estructura del faro romano. Adyacente a su base, se halla un pequeño edificio romano de forma rectangular.

Leyenda sobre la costrucción:

La leyenda dice que la construcción del mismo se debe a la lucha mantenida por Hércules contra el gigante Gerión, rey de Brigantium. El tamaño de éste, propio de gigantes, le valía para mantener atemorizado a su pueblo, al que exigía en tributo el pago de la mitad de sus posesiones, incluyendo sus hijos. Un día los súbditos decidieron pedir ayuda a Hércules, que retó a Gerión en una gran pelea. Hércules derrotó a Gerión, le sesgó la cabeza y la mandó enterrar. Y para que quedara constancia de su victoria, mandó construir una torre en cuya cúspide debería prender perpetuamente una llama. Cerca del faro fundó una ciudad y como la primera persona que llegó fue una mujer llamada Cruña, Hércules puso a la ciudad este nombre.

Historia del Faro:

La Torre de Hércules fue construida como faro por los romanos, posiblemente hacia finales del siglo I y comienzos del II. De su primitivo aspecto hoy conservamos su interior revestido por un recubrimiento arquitectónico realizado a finales del siglo XVIII. Aún quedan muchas incógnitas sobre el origen y el aspecto primitivo de la Torre de Hércules, pero los datos hasta ahora suministrados y contrastados por la investigación científica (excavaciones arqueológicas, estudio de los paramentos arquitectónicos y de los métodos constructivos y documentación conservada) permiten asegurar que fueron los romanos los constructores del primitivo faro. Por la inscripción conservada al pie de la Torre, sabemos que su constructor fue Gaio Sevio Lupo, arquitecto de la ciudad de Aeminium (la actual ciudad de Coimbra en Portugal). Con los datos actuales disponibles y sin tener certeza absoluta, se atribuye su construcción a la época del emperador romano Trajano que gobernó entre los años 98 y 117 d.C.. La primera constancia escrita del faro es del siglo III de nuestra era. La torre de Hércules sirve de faro durante los siglos de la romanización, hasta que en el siglo V, los ataques normandos obligan a los habitantes de esa población primitiva llamada Brigantia a su abandono, y a refugiarse en el interior.

En el siglo IX se menciona que los normandos, tras invadir Gijón, se trasladaron a un lugar llamado Farum Brigantum o Faro de Galicia.

Es en el siglo XIII cuando Alfonso IX reconstruye y puebla el viejo puerto dándole como nombre Crunia.

Comienzan así unos siglos de prosperidad y crecimiento de la población de Crunia propiciados por el comercio marítimo. Sin embargo la torre de Hércules continua abandonada, utilizándose en el siglo XVI buena parte de sus piedras para construir el castillo de Santo Antón, y las murallas que defenderían la ciudad de los ataques ingleses.

El Consejo de la ciudad, en 1553, prohibió el uso de los restos del faro como cantera y en 1684 se plantea su reconstrucción pero no se realiza. Habrá que esperar hasta el siglo XVIII para ver como la torre recupera su protagonismo y función de faro.

En 1788, por iniciativa del Real Consulado de A Coruña y autorizadas por el rey Carlos III, comenzaron las obras de la restauración de la Torre de Hércules. Estas obras, realizadas por el ingeniero militar Eustaquio Giannini, afectaron principalmente al exterior y a la parte superior de la Torre. En el exterior se revistió el núcleo primitivo romano con un envoltorio de piedra de estética clasicista.  Los trabajos de restauración se completaron en el 1790.

Desde entonces el faro y su alrededor fueron objeto de diversos trabajos de acondicionamiento del entorno para darle el aspecto que hoy en día conocemos.

Observaciones Personales

La torre de Hércules hoy en día es el símbolo de la ciudad de La Coruña y  en el año 2009  recibió el prestigio de entrar en la lista de monumentos Patrimonio de la Humanidad. La visita merece seguramente la pena. Para llegar a la zona más alta la torre hay que subir un total de 242 escalones, pero el esfuerzo merece la pena ya que se divisa una panorámica magnífica de la ciudad y de la costa de La Coruña. Durante la ascensión, paneles informativos muy bien realizados ofrecen noticias sobre la investigaciones y la historia del sitio. Si queréis más información sobre el coste del billete o los horarios de visita de la torre podéis consultar la web oficial del faro aquí

Os recomiendo que si decidís realizar vuestra visita en invierno contéis con ropa de abrigo. Yo hice la mía en Diciembre y puedo asegurar que es una de las visitas más frías que he realizado.

Arqueología Extremadura Historia Viajes

Entre historia y naturaleza el Castillo de Medina de las Torres

Castillio de Medina de las Torres

Durante mi viajes por Extremadura, tuve la suerte de poder disfrutar de una visita al Castillo de Medina de las Torres. El castillo es conocido también con el nombre de Torre de los Moros / Castillo de la Encomienda.

El Castillo de Medina de las Torres se encuentra sobre un cerro pacense de poca altitud, tras el cual corre el arroyo del Prado, en el término municipal de Medina de las Torres en la provincia de Badajoz.

El origen del castillo de Medina de las Torres se remonta a los siglos XIV-XVI. Fue construido por la Orden de Santiago como sede de la encomienda de Medina de las Torres. Aunque por el nombre de Torre de los Moros puede pensarse que se tratase de una fortaleza de origen árabe, las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo confirman que se trata de un edificio posterior a la ocupación musulmana. Las investigaciones desempeñadas han sacado a la luz un conjunto de estructuras pertenecientes a tres períodos históricos agrupados en diferentes fases de ocupación del espacio siendo posible establecer con claridad una secuencia cronológica que va ininterrumpidamente desde el siglo XIV hasta nuestros días. Por lo tanto, se trata de una fortaleza edificada por la Orden de Santiago, muy vinculada a este territorio y con enormes posesiones en el mismo, alrededor de los siglos XIV-XVI.

El castillo contaba con un antemuro de mampuesto, del que quedan algunos restos, provisto posiblemente de un foso defensivo, así como de torres de flanqueo para su defensa. Es de forma elíptica, adaptándose a la forma del terreno. La entrada al recinto se encuentra en el lado sureste, flanqueada por dos torres de planta cuadrada. En la liza se encontraban dos caballerizas, una mazmorra, una bodega y una cocina.

El acceso principal de la zona interior estaba flanqueado por una torre circular (esta torre cuenta con una cámara superior)  y otra semicircular. Dicho recinto, de planta cuadrangular, es de dimensiones reducidas ( unos 250 m2), y contaba con dos plantas.  Este espacio contaba con almacenes, caballerizas y una capilla, además de con un aljibe.

El castillo está enteramente fabricado con mampuesto y sillares en las esquinas. Si bien estos últimos son consecuencia de la restauración y son nuevos, cabe pensar que han sustituido a los anteriores, posiblemente expoliados como en tantos castillos para la obtención de materiales de construcción. El dintel de la cámara superior de la torre es de ladrillo.

Castillio de Medina de las Torres

Impresiones personales:

El estado ruinoso en que se encontraba este castillo, motivó que en los años 90 del siglo XX se consolidaran y restauraran los muros interiores de la edificación y las dos torres. En 2001, dentro del Proyecto Alba Plata, se consolidó y restauró, así mismo, parte del antemuro del cierre perimetral del castillo. Personalmente la visita me encantó siendo un lugar donde con toda tranquilidad se pude disfrutar del castillo y del campo extremeño. Ascendiendo a la torre circular podemos disfrutar de una vista maravillosa y de la belleza natural que nos ofrece la tierra extremeña. Por eso si queréis pasar un día disfrutando de la naturaleza y perderos en la exploración del castillo seguramente el castillo de Medina de las Torres es el lugar perfecto para ello.

Arqueología Historia Museos Salento

Sistema Museale Ugento: Entre mesapios y ermitas

Sistema Museale Ugento

Sistema Museale Ugento (LE) se estableció en 2011, con una concesión de servicios estipulada entre el ayuntamiento de Ugento (Lecce-Italia) y la Oficina de Consultoría Arqueológica, con el fin de promocionar e integrar la gestión del Patrimonio Cultural del territorio. Incluye el Nuevo Museo Arqueológico, la Colección Arqueológica “Adolfo Colosso”, el Complejo Monumental de la Cripta del Crucifijo y la Iglesia de Nuestra Señora de Constantinopla.

Sistema Museale Ugento

El Nuevo Museo Arqueológico:

El Nuevo Museo Arqueológico, que fue inaugurado en 2009, está ubicado en el complejo conventual S. Maria della Pietà de los Hermanos Menores Observantes. El museo y sus colecciones nos cuentan el glorioso pasado de Ugento. El Nuovo Museo relata los acontecimientos del pueblo de Ugento en las diferentes fases cronológicas, a través de los contextos arqueológicos y los hallazgos de los descubrimientos más recientes. El itinerario de la exposición se divide en fases cronológicas y en secciones temáticas, entre ellas la tumba del atleta, la historia de la moneda y los cultos de los Messapios.

La Colección Arqueológica Adolfo Colosso :

La Colección Arqueológica “Adolfo Colosso”, ubicada en el edificio homónimo, en Via Messapica, tiene unos 794 artefactos que datan del siglo VII Antes de Cristo y principios de la Edad Media. En la colección destacan las conocidas “trozzelle messapiche” y un capitel dórico, similar al que se colocó a la famosa estatua de bronce del Ugus Zeus, hoy conservada en Museo Archeologico Nazionale di Taranto.

Conjunto monumental de la Cripta del Crucifijo y de la Iglesia de Nuestra Señora de Constantinopla

La Cripta del Crucifijo es una  pequeña iglesia  hipogea  con pinturas rupestres que datan del siglo XII. Las paredes y el techo de la cripta subterránea están decorados con frescos con un ciclo pictórico que incluye, entre los otros, una Anunciación, un Cristo Pantocrator y una imagen extraordinaria de la Virgen de la Ternura.

La Iglesia de Nuestra Señora de Constantinopla está ubicada en el camino que conduce de Ugento a Casarano y la capilla data de principios de 1600. Erigida por iniciativa privada (familia Papadia), pasó a los hermanos Minimi, quienes conservaron la posesión hasta que fue confiscada por las leyes de 1866 y vendida por subasta. La capilla ha sido readquirida recientemente por el municipio de Ugento, que emprendió una restauración completa en 2005.

Impresiones personales:

La visita al sistema museale ha sido una grata sorpresa. El nuevo museo arqueológico se presenta como un museo moderno bien integrado en el edificio que lo alberga. El respeto al conventual y su integración en el museo se aprecia gracias a una serie de pasadizos que nos permiten disfrutar de sus frescos. La colección y la instalaciones multimedia son agradables y útiles para intender los repertos expuestos y la historia de su hallazgo. A diferencia de muchos museos se nota y se consigue una nueva manera de contar la historia y sobretodo de acercarnos a la arqueología alejándonos de modelos museales tradicionales de colecciones expuestas en vitrinas basadas en el anticuariado y el culto a los objetos. La Colección Arqueológica “Adolfo Colosso”, es una clásica colección de anticuariado. Una mera exposición de objetos, repertos y materiales varios, que como ya he mencionado en otros posts no me entusiasma. El Conjunto monumental de la Cripta del Crucifijo y de la Iglesia de Nuestra Señora de Constantinopla fueron dos joyas artísticas e históricas muy agradables de visitar, con una restauración muy bien realizada y dos ejemplos muy interesantes de cómo poner en valor las ermitas sea desde el punto de vista de la investigación histórica como del desarrollo del territorio.

La visita al Sistema museale tiene un coste de 5€ por persona, para más información podéis consultar la web del sistema museale pinchando aquí.

Arqueología Extremadura Historia Itinerarios Viajes

Olivenza un pueblo entre España y Portugal

OLIVENZA UN PUEBLO ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL

Hoy en ARCHEOANDREA volvemos a hablar de Extremadura, precisamente de Olivenza, un lugar rico en historia y patrimonio cultural. Si queréis leer entradas anteriores sobre esta espléndida región os invito a pinchar sobre la etiqueta Extremadura.

Olivenza

Historia de Olivenza:

El municipio extremeño de Olivenza, de unos 12.000 habitantes, fue portugués durante cinco siglos y pasó a pertenecer a España en 1801, tras la Guerra de las Naranjas y en virtud del Tratado de Badajoz.

El origen de Olivenza está ligado a la definitiva reconquista de Badajoz por el rey de León, Alfonso IX, la primavera del año 1230. Para recompensar la participación que los Templarios a su servicio tuvieron en esa campaña, Alfonso IX les concedió los enclaves de Burguillos y Alconchel. Desde ese punto, la Orden creó la encomienda de Oliventia, erigiendo un templo a Santa María y levantando un castillo. Alfonso X el Sabio desalojó a los Templarios de aquella valiosa posición en la frontera y entregó el lugar al Concejo y Obispado de Badajoz. Más tarde, Olivenza fue cedida por Fernando IV de Castilla al rey D. Dinis de Portugal (Tratado de Alcañices, 1297). D. Dinis elevó la antigua aldea castellana a la categoría de villa, reconstruyó la fortificación templaria e impulsó la colonización del término con portugueses.

Tras el esplendor del siglo XVI, Olivenza se vio envuelta de forma muy directa en la Guerra de Restauración (1640), fue conquistada en 1657 por el Duque de San Germán y devuelta a Portugal al firmarse las Paces de Lisboa (1668). De este período data el diseño de sus fortificaciones abaluartadas, cuya construcción se dilató durante la siguiente centuria.

El siglo XVIII se inició con un nuevo conflicto bélico – la Guerra de Sucesión española – en cuyo transcurso se destruyó el puente de Ajuda (1709). La posición de Olivenza se tornó así especialmente vulnerable, rindiéndose sin resistencia a las tropas españolas que la cercaron en 1801 (Guerra de las Naranjas). Por el Tratado de Badajoz de 6 de junio, Manuel Godoy la incorporó formalmente a la soberanía española.

Aunque las potencias vendedoras de Napoleón se obligaron en el Artº 105 del Congreso de Viena a dedicar sus mejores esfuerzos conciliatorios para que Olivenza fuese devuelta a Portugal, las negociaciones de la Conferencia de París (1817-1819) no desembocaron en este resultado debido a la ocupación portuguesa de la Banda Oriental del Río de la Plata, el actual Uruguay. Teniendo en cuenta que la frontera estipulada en un tratado sólo puede alterarse en función de otro tratado de igual naturaleza, subsiste íntegro el Tratado de Badajoz de 1801 como fundamento jurídico de la soberanía española sobre Olivenza.

Olivenza Hoy en día:

“Las muchachas de Olivenza no son como las demás, porque son hijas de España y nietas de Portugal”. Así reza una popular jota extremeña que resume a la perfección el sentir de este pueblo fronterizo, cuyos habitantes hacen uso, cada vez más, del derecho a contar con la doble nacionalidad española y lusa.

Efectivamente el enclave conserva vivo su origen portugués y su pasado de zona de confín que se puede apreciar gracias al patrimonio que conserva en la actualidad.

La Ciudadela

La ciudadela empezada por El rey D. Dinis, en 1306 es un testimonio de este pasado. La piedra fundacional la puso Pero Lourenço do Rego y a partir de 1309 la Orden de Avis dio a las obras el impulso definitivo. El Casco antiguo de Olivenza reproduce la estructura original de las bastides: un cuadrilátero con cuatro puertas, cortado por dos calles perpendiculares que se cruzan en el centro. Todo el conjunto, en sentido E/O, se proyecta emblemáticamente contra la frontera. Con muros de 3 m. de ancho y 12 de altura, el conjunto tenía un total de 14 torres; albarrana la del ángulo más expuesto. En cada cortina se abría una puerta, fortificada con torreones macizos. Se conservan dos de ellas: Alconchel y Los Ángeles, de torres semicirculares. La Puerta de la Gracia sólo mantiene el arco, habiendo perdido sus torres de base cuadrada. La antigua puerta de San Sebastián, en el lado norte, se derribó por proposición de 25 de enero de 1854, dado su estado de ruina inminente. Desde 2005 se encuentra reconstruida.

El alcázar:

Ocupa el lugar de una antigua fortaleza templaria del siglo XIII de la que no quedan vestigios. En 1334 el rey D. Alfonso IV, hijo y sucesor de D. Dinis, inicia la construcción de ese elemento de origen musulmán que es la alcazaba: recinto amurallado dentro de las murallas; culminando con un torreón, el más alto de las plazas de frontera. Pero será D. João II, en 1488, quien otorgue una nueva fisonomía al conjunto, ya que a pesar de los pactos de desarme suscritos con los Reyes Católicos, el Príncipe Perfeito realiza obras de refuerzo del alcázar; artilla en su base dos torres circulares y construye un foso en su perímetro, como puede verse en el Livro das Fortalezas de Duarte D’Armas. El Castillo es un hermoso ejemplar de la arquitectura militar de la época. La Torre del Homenaje, de 37 m. de altura destaca sobre el conjunto, siendo la más alta de las torres de fortaleza en la frontera hispanoportuguesa. Construida en mampostería reforzada por sillares en los ángulos, tiene 24 saeteras que iluminan su interior. En lo más elevado de sus cuatro caras pueden aún apreciarse los restos de los primitivos matacanes de defensa de sus flancos, de los cuales uno fue reconstruido en cemento armado hacia el año 1973. Una barbacana, a cuyo pie se abría el foso inundable, mandado construir por D. João II en 1488, rodeaba por completo la alcazaba. En la parte interior de castillo acoge parte del Museo Etnográfico González Santana.

La muralla abaluartada:

La muralla abaluartada es el cuarto cinturón de Olivenza; del segundo y tercero no se conserva casi nada. Construida en el siglo XVII, sufrió tres grandes asedios durante la Guerra de Restauración. Dicho conflicto surgió entre Portugal y España porque el país luso no aceptaba seguir bajo el dominio de los reyes de España, lo que ocurría desde 1580. El levantamiento contra el rey Felipe IV y el posterior nombramiento de rey propio desencadenó un conflicto que se prolongó desde 1640 hasta 1668. Fue diseñada por el ingeniero jesuita holandés Cosmander, que trabajaba para la corona portuguesa. Gilot, ingeniero francés alumno de Descartes y con la recomendación de éste, trabajó también en la fortificación de Olivenza. Ambos ingenieros murieron en esta plaza por causas diferentes, pero relacionadas con los asedios. Aún se conservan la mayor parte de sus nueve baluartes originales. Alguno de ellos ha sido reformado para darle otros usos como: una plaza de toros, en el siglo XIX, y un auditorio actualmente. Poseía tres puertas, de la que sólo se conserva la monumental, llamada del Calvario. Su defensa fue siempre muy comprometida ya que, para no sacrificar algunos barrios, su trazado era irregular y sus nueve baluartes eran excesivos en número, lo que suponía el empeño de “tiempo, gasto y mucha gente para guarnición” (Marinho de Azevedo, 1644).

Olivenza conserva también un rico patrimonio religioso entre otras recordamos la Iglesia de Santa María Magdalena, iglesia de Santa María del Castillo y la Capilla de la casa de la misericordia.

Impresiones personales:

La visita a Olivenza fue muy agradable es un enclave único con un aire típico de la zonas de confín donde se unen, funden y cohesionan las culturas lusa y española. El pueblo y su patrimonio resultan en un buen estado de conservación, por eso se hace muy agradable pasear pos sus calles y perderse por sus rincones únicos.  Para poder visitar y programar la visita a Olivenza os recomiendo visitar la web del ayuntamiento pinchando aquí.

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Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli

Hoy presentamos en ARCHEOANDREA, Gallipoli un estupendo y fascinante enclave histórico del bajo Salento.

En una precedente entrada dedicada a tres ciudades para visitar en un fin de semana ya hablamos de este estupendo centro (para leer esta entrada puedes pinchar aquí). Hoy nos centraremos en conocerla de manera más profunda.

En primavera y en verano Gallipoli es una meta que no podemos obviar. Esta ciudad Salentina (para saber más sobre el Salento pincha aquí) es un antiguo puerto de origen griego cuyo nombre original Καλλίπολις se traduce como “ciudad bella”. Gallipoli es una localidad única para disfrutar de un pueblo rico en patrimonio y en naturaleza. Es considerada una de las ciudades más bellas del Salento y se encuentra en la costa del mar Jónico. La ciudad se divide en dos partes, el borgo, más moderno, y el casco antiguo, que se encuentra en una isla de origen calcáreo, comunicada con tierra firme a través de un puente del siglo XVII y está rodeada por murallas y bastiones que se construyeron para defender la ciudad de los ataques que llegaban desde el mar.

Gallipoli la ciudad bella

Historia

El nombre de origen griego nos indica cómo el enclave fue en origen una colonia de la Magna Grecia. En el 265 a.C. Gallipoli perdió su independencia pasando a estar bajo el dominio romano después de la victoria de Roma sobre la ciudad de Taranto.

Bajo la dominación romana la ciudad salentina tuvo un gran desarrollo, con un aumento de las actividades comerciales a través del desarrollo de su puerto. Las estructuras romanas fueron destrozadas aproximadamente en el 450 d.C. con las invasiones de los vándalos y de los godos. En el siglo VI la ciudad jónica pasó a estar bajo la dominación bizantina lo que provocó un nuevo periodo de bonanza. Durante este periodo se empezó la construcción de uno los símbolos de la ciudad: el castillo. En el siglo XI Gallipoli fue conquistada por Normandos, lo que dio paso a un época tumultuosa con enfrentamientos por el control de la ciudad entre suevos,  angevinos y aragoneses.

Gallipoli alcanzó su máximo esplendor bajo la dominación aragonesa, empezando su desarrollo en el siglo XVI con el comercio del aceite para lámparas. Llegó a su cenit en el 1773 con la construcción del nuevo puerto debido al aumento del tráfico comerciale.

Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli la ciudad bella

Qué ver en Gallipoli

El casco antiguo parece anunciarse con la Fontana Greca, monumento en realidad de origen renacentista con frontón barroco. Detrás de la Fontana se puede admirar el Santuario de Santa María del Canneto muy amado por los hombres y las mujeres del mar.

Pasado el puente podemos admirar el castillo de la ciudad del cual hablaremos próximamente en una entrada expresamente dedicada a este espléndida construcción. En el casco antiguo paseando entre estrechas calles podemos admirar numerosas iglesias, entre las que señalamos la Basilica concattedrale di Sant’Agata gran ejemplo del Barocco salentino, Chiesa del Carmine, Chiesa del Santissimo Crocifisso, Chiesa di San Domenico al Rosario, Chiesa di San Francesco d’Assisi, Chiesa di San Francesco di Paola, Chiesa di Santa Maria degli Angeli, Chiesa di Santa Maria della Purità. Paseando por el casco antiguo también podemos admirar numerosos palacios nobiliarios,  que en la mayoría de los casos se remontan al siglo XVIII y XIX.

Gallipoli la ciudad bella

Gallipoli la ciudad bella

 

Gallipoli cuenta también con un rico patrimonio natural en sus proximidades: playas incontaminadas y un rico bosque mediterráneo.

En los últimos años Gallipoli ha crecido notablemente como meta turística, posicionándose como una de las localidades más cotizadas para jóvenes viajeros y turistas. Esto se debe a su atractiva propuesta turística que mezcla el turismo diurno dedicado al patrimonio y a la contemplación de las bellezas naturales con una noche rica en eventos y en locales a la última moda.

Si queréis saber más sobre el Salento podéis pinchar  aquí. Para más información sobre Gallipoli haced click aquí.

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Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Hoy en archeoandrea hablaremos de uno de los museos más visitados de España nos referimos al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (Badajoz). El Museo Nacional de Arte romano se ubica en la calle José Ramón Mélida, s/n. 06800 Mérida (Badajoz) junto al recinto monumental conformado por el Teatro y el Anfiteatro romanos (puedes leer todos los artículos sobre Mérida y su patrimonio publicados en este blog pinchando aquí).

Historia del Museo:

Los precedentes del Museo Nacional de Arte Romano se remontan al siglo XVI, cuando don Fernando de Vera y Vargas, comenzó a formar una importante colección epigráfica en su palacio. Su hijo, el conde de la Roca, la mantuvo y la aumentó, colocando algunas piezas en la fachada del edificio, que fue derribado a finales del siglo XIX. En el siglo XVIII se crearon dos colecciones de piezas arqueológicas, una en la Alcazaba de Mérida y otra en el Convento de Jesús Nazareno (actual Parador Nacional). Desde entonces, a raíz de varias excavaciones, así como de muchos hallazgos fortuitos, las colecciones antes citadas se incrementaron notablemente. A comienzos del XIX se comienzó a perfilar la idea de la creación de un Museo en la ciudad. Este proyecto, sin embargo, no se fraguó hasta 1838, a consecuencia de la Desamortización de Mendizábal, cuando nació por Real Orden el Museo Arqueológico de Mérida, el cual pasó a ocupar parte del antiguo Convento de Santa Clara. El inicio de las grandes excavaciones en el Teatro y Anfiteatro romanos de la ciudad, en 1911, coincidió con el nombramiento de uno de los arqueólogos responsables, Maximiliano Macías, como primer conservador del Museo. Macías elaboró un documento donde se da número y se describen los objetos presentes en él hasta ese momento. Tras la Guerra Civil, un nuevo conservador, José Álvarez Sáenz de Buruaga, se hizo cargo de la Institución, y realizó una gran labor de ordenación y puesta al día en la misma. Todo este esfuerzo comenzó a ver sus frutos en 1975 con motivo del bimilenario de la ciudad, cuando se decidió la creación del Museo Nacional de Arte Romano (por R.D. de 7 de julio), el primero que, fuera de Madrid, tuvo el rango de nacional. Éste fue un punto de inflexión para la Institución, que al recibir la categoría de Museo Nacional, reclamó una nueva sede. Pocos años más tarde, en 1979 el proyecto del edificio fue encargado al arquitecto Rafael Moneo Vallés quien lo llevó a cabo entre 1980 y 1986, siendo inaugurado el 19 de septiembre de 1986. Actualmente el museo alberga más de 36.000 piezas y actúa como motor de la transformación radical del turismo de Mérida.

El Edificio:

El edificio que alberga las colecciones del museo fue proyectado por el arquitecto navarro Rafael Moneo en el año 1979. La realización de la estructura museal se desarrolló en los años que van desde el 1980 hasta el 1986, cuando fue inaugurado y abierto al publico. La mayor parte del museo está contenida dentro de un amplio edificio donde el espacio está articulado por una serie de elevados arcos de ladrillo. La luz natural ingresa al interior a través de claraboyas situadas sobre los delgados arcos, inundando el espacio con un cálido resplandor. En el subsuelo, una “cripta” subterránea, sumerge a los visitantes en una prístina excavación romana de la antigua ciudad, permitiendo al museo simultáneamente conservar y exhibir la arqueología del sitio, mientras que interpretativamente replica su arquitectura.  La estructura desde un punto de vista puramente museográfico ha sido criticada en especial modo por el tamaño la de la enorme nave central casi vacía y por su fuerte personalidad arquitectónica que a veces parece hacer perder tamaño e importancia a las bellas piezas del contenido, expuestas en ambas naves laterales.

El museo:

El museo nacional de arte Romano está organizado en tres plantas y una cripta, que tiene como objetivo trasladarnos a la colonia romana de Emérita Augusta para hacernos conocer su sociedad.

Planta Baja

El primer espacio que podemos visitar una vez que accedemos al museo es la planta baja. El objetivo de esta sección es trasladarnos a la sociedad romana. El viaje empieza con las primeras tres salas que nos llevan a conocer los edificios donde se celebraban los espectáculos públicos.

Las salas cuatro y cinco están dedicadas a la religión. En la sala cuatro encontramos los aspectos de las religiones orientales más presentes en la sociedad de Emérita Augusta como el mitraismo. La sala cinco está dedicada sobretodo a ilustrar los cultos oficiales de la religión romana.

En la sala seis se ilustra el mundo funerario romano por medio de las diversas tipologías de sepulturas y monumentos sepulcrales hallados en Mérida. En este espacio hasta el diciembre 2017, se podía admirar la exposición temporal “Mulieres. Mujeres en Emérita Augusta”.

La sala siete tiene como tema la casa romana. En este espacio se ha intentado recrear una casa romana encontrada en la céntrica calle de Suárez Somonte donde aparecieron las pinturas murales de una casa romana con escenas lúdicas y de caza.

La plata baja nos deja con las ultimas tres salas (VIII-IX-X) dedicadas a los restos del foro de Emérita Agusta.

Primera Planta:

La primera planta está dedicada sobretodo a las producciones artesanales de la sociedad romana. A los largo de las salas de esta sección del museo encontramos espacios dedicados a la cerámica romana en toda su tipología: común, terra sigillata… y están organizadas por función, tipología y origen.

La sala VI de esta planta, en correspondencia con la sala VI de la planta baja, está dedicada a la cultura funeraria romana con la recreación de un columbario.

La primera planta se completa con salas dedicadas a la producción del vidrio, objetos en hueso y una colección numismática.

 

Segunda Planta:

La segunda planta está dedicada sobre todo a describir el territorio, la sociedad y los movimientos migratorios de la antigua colonia romana. Podemos admirar numerosos retratos privados de los ciudadanos de la colonia. En la sala VII, que lleva por título Arte y cultura, se pretende hacer un repaso a la compleja actividad creativa que tenía lugar en Emérita Augusta a través de las muchas las facetas en las que se manifestaba (música, filosofía, artes plásticas…).

Cripta:

Otro espacio peculiar del museo es la Cripta que se sitúa en los cimientos del museo, cuyos restos arqueológicos fueron encontrados al construir el edificio y se dejaron a la vista del público como una sala más.

Este imponente recinto cobija bajo las arcadas del edificio de Moneo los restos arqueológicos correspondientes a un peculiar barrio extramuros, en el que puede admirarse la perfecta simbiosis de viviendas y área funeraria.

Conclusiones e información:

El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida es un etapa obligada en una visita a la ciudad y a la región de Extremadura. La historia del edificio, las colecciones y el discurso expositivo nos llevan al mundo romano y nos hace pasear por su sociedad, su edificios y su cultura.

La visita es amena y no se hace para nada aburrida. El museo también es un centro de estudio del mundo romano promocionando y organizando actividades como jornadas, foros…

Respecto a la funcionalidad museográfica del edificio diseñado por Rafael Moneo opino que no perjudica ni desvaloriza el material arqueológico que contiene. Personalmente es de mi agrado.

Para visitar el museo y saber horarios, actividades y más podéis pinchar aquí

Podéis encontrar más artículos sobre museos haced click aquí.

Y vosotros amigos lectores ¿habéis visitado este fantástico museo? ¿cuáles fueron vuestras impresiones? Dejádmelo en comentarios.

Arqueología Atenas Ciudades Historia

Descubriendo Atenas: La biblioteca de Adriano

La biblioteca de Adriano

Seguimos nuestro viaje descubriendo Atenas, sus barrios y su patrimonio. Si quieres saber más sobre esta sección del Blog te aconsejo leer las entregas anteriores: descubriendo Psiridescubriendo Monastiraky. Hoy hablaremos de la Biblioteca de Adriano. Los restos arqueológicos de la Biblioteca de Adriano están apenas a unos metros de la plaza de Monastiraki, lugar de reunión de Atenienses y viajeros. Desde este lugar y dirigiendo la vista hacia el Acrópolis se pueden ver algunas de las columnas corintias que componían la antigua columnata, enmarcadas por la mezquita Tzisdarakis. La Biblioteca de Adriano es uno de los restos más espectaculares de los yacimientos de época romana que se conservan en Atenas. Todos ellos muy próximos entre sí, como la puerta de Atenea Arkegetis o la Torre de los Vientos, integradas en el conjunto del Ágora Romana.

Historia de la biblioteca:

La Biblioteca de Adriano forma parte del enorme legado que el emperador romano dejó a su paso, no solo por Atenas, sino por buena parte de Grecia. Fue construida como un edificio multifuncional en el año 132 d.C., con unas dimensiones en la planta que, según las fuentes, iban de 118 a 122 metros de largo, por de 78 a 82 metros de ancho.

Fuente www.ancient.eu

Según parece, en su interior se hallaba una considerable colección de libros. Además, desempeñaba las funciones de sala de lectura, centro de reuniones e incluso podría haber albergado una pequeña piscina o estanque, que habría sido sustituido por una iglesia paleocristiana en el siglo V d.C, y otra iglesia bizantina ya en el siglo IX d.C.

Las bibliotecas en la antigüedad no se usaban generalmente como bibliotecas de préstamo sino como lugares de estudio y almacenamiento. Los documentos usualmente eran rollos de papiro (Volumina) que se conservaban en un amplio ambiente rectangular a dos planos (bibliostasio) y se guardaban en armarios de madera (armaria) colocados en nichos en las paredes de la habitación. Las bibliotecas también fueron un lugar para escuchar conferencias y oradores, y discutir asuntos intelectuales con otros visitantes en la tranquilidad del jardín. La Biblioteca de Adriano fue descrita por Pausanias como “el edificio con 100 columnas de mármol frigio, salas con techos pintados, paredes de alabastro y nichos con estatuas en las que se guardaban los libros”.

La biblioteca sufrió varias destrucciones a lo largo de los siglos, la primera de la que tenemos testimonio fue la de los hérulos que dañaron el complejo en el año 267 d. C.

La biblioteca hoy en día:

Como muchas veces ocurre paseando por Atenas o admirando su pasado es fácil perdernos por su pasado arqueológico. La biblioteca de Adriano no es una excepción. Es un lugar emblemático que nos atrapa y nos hace viajar al pasado. Obviamente semejante riqueza se ha ido perdiendo por los expolios y el paso del tiempo. Hoy en día se conserva un conjunto arqueológico impresionante por sus dimensiones, todo ello flanqueado por edificios de otras épocas como la mezquita Tzisdarakis de Monastiraki o la iglesia bizantina de los Santos Apóstoles de la Escaleras.

Para más información sobre horario, precio de entrada al conjunto pincha aquí.

 

 

 

Arqueología Historia Salento Viajes

Presicce un pueblo de leyendas, hipogeos y palacios

Presicce

El pueblo de Presicce está ubicado en el bajo Salento, precisamente en un valle particularmente rico en agua. El valle está situado en la “Serra di Pozzomauro“, una colina organizada en terrazas con muros de piedra seca que delimitan los campos  cubiertos de matorral mediterráneo, olivos centenarios, pinos y especies de arbustos de roble espinoso.

Hay varias teorías sobre el origen de Presicce. La tesis más plausible, sin embargo, parece ser la que se refiere a la abundancia de agua en el área. La presencia de acuíferos en una tierra árida como la de la península del Salento implicó el movimiento de los habitantes de otras zonas hacia el territorio de Presicce en busca de agua. De ahí su originario nombre “Praesitium”, que significa concretamente “nacido por sed”; desde “Praesitium” se pasó a “Praesitio” para acabar en el actual nombre de Presicce presuntamente surgido en un momento indefinido en el período alto medieval.

Sin embargo hay algunas fuentes que afirman,  que el verdadero nacimiento de la aldea de Presiccese ocurrió después del desplazamiento de la población de Pozzomauro, un pequeño asentamiento humano en la ladera sureste de la colina en la que actualmente se encuentra la ciudad. De Pozzomauro todavía hay signos visibles: los restos de una antigua torre, una cripta de los monjes basilianos y una capilla. Los sarracenos, en 1400, conquistaron y luego devastaron Pozzomauro. Incluso con los orígenes del topónimo parece haber un vínculo con este evento, Presicce deriva de la palabra latina “praesidium” que significa guarnición militar, (si quieres saber más sobre el Salento y el bajo medievo y edad moderna puedes leer Las torres costeras del Salento, mudas centinelas del mar).

Presicce

Una leyenda oral ha dado a los Presiccesi el sobrenombre de “Mascarani“. Los hechos de este sobrenombre se debe a una historia que se remonta al 1655. En aquel tiempo aun en estas tierras se aplicada la horrible ley  de “Ius primae noctis”, que otorgaba  un presunto derecho a los señores feudales la potestad de mantener relaciones sexuales con cualquier doncella, sierva de su feudo, que fuera a contraer matrimonio con uno de sus siervos. El aplicación de tal derecho por Carlo Bartilotti,  el señor feudal de aquel tiempo, obviamente trajo mucho odio hacia él. Una noche el señor feudal, mientras asistía desde la ventana de su castillo al desfile de carnaval, fue asesinado por un hombre enmascarado y armado con una pistola. La leyenda cuenta que el hombre que disparó se volvió hacia la muchedrumbre enmascarada del pueblo, que intencionadamente seguía la celebración del carnaval haciendo caso omiso al hecho de que el señor feudal estaba siendo asesinado. Desde entonces, los presiccesi son conocidos como los Mascarani, aquellos que llevan una mascara.

Presicce también es conocida como el pueblo hipogeo. Este sobrenombre se debe a la abundante presencia de almazaras hipogeas en su territorio. El municipio de Presicce es el que tiene el mayor número de almazaras hipogeas de todo el salento.

Las almazaras más antiguas aún son identificables en la Serra di Pozzomauro. Fueron excavadas en roca calcárea probablemente por comunidades de pastores con la ayuda y experiencia de los monjes basilianos, en un intento de reorganizar las poblaciones sobrevivientes escapadas de las invasiones de los sarracenos de los siglos IX y X. En los siglos posteriores la necesidad de iniciar la organización productiva del territorio y la recuperación de la zona pantanosa, condujo a la construcción de las almazaras hipogeas también en el centro de la ciudad. El momento de mayor explotación de las almazaras hipogeas probablemente llegó en el 1600 según el historiador local Carmelo Sigliuzzo, que en un escrito inédito conservado en la biblioteca municipal de Presicce, cree poder afirmar con relativa certidumbre que en el siglo diecisiete Presicce podía contar con alrededor de 23 almazaras hipogeas. Se cree, a partir de testimonios verbales, que las almazaras hipogeas estuvieron en uso hasta finales de 1800 y primeros años del 1900, después de lo cual, el advenimiento de nuevas tecnologías para la producción de aceite de oliva y la impracticabilidad higiénica de los espacios hipogeos condujeron a su abandono y al consecuente llenado de los ambientes hipogeos con material de desecho.

 

Presicce

Presicce

Pero Pressice también es conocido como uno de los pueblos más bellos de Italia. Tal reconocimiento se debe a la presencia de numerosos palacios señoriales que conserva su casco antiguo, a la espléndida iglesia de Sant’Andrea y a su palacio ducal, actual sede del museo de la civilización campesina de Presicce, entre otros….

Mientras organizáis vuestro viaje a Presicce, os invito a disfrutar de su belleza con estas imágenes. Si queréis saber más sobre el Salento haced click aquí y estad atentos a los próximas posts.


 

Arqueología Historia Salento Viajes

Castro el puerto donde desembarcó Eneas

Castro

La ciudad de Castro se encuentra en la sierra salentina en el territorio más oriental de la península salentina entre Otranto y Leuca. El puerto de Castro es el más cercano a la costa griega, distando tan solo 80KM desde la isla de Phano, cerca de Corfu. El subsuelo de Castro es rico en enormes grutas marinas conocidas con el nombre de Romanelli y Zinzulusa. Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en la gruta de Romanelli hallaron pinturas rupestres y utensilios de factura humana que se remontan al paleolítico. En la gruta de la Zinzulusa se hallaron repertos arqueológicos datados entre la edad paleolítica y neolítica.

Las recientes investigaciones arqueológicas e historiográficas sobre la evolución histórica de Castro nos indican que el pueblo salentino fue fundado por los Masapicos, población de origen griego, estando después bajo la hegemonía de los griegos que le pusieron el nombre de “Καστρον” que significa “lugar fortificado”.  En el 123 a.C. la ciudad de Castro pasó a ser una colonia Romana con el nombre de Castrum Minarvae. Esta primera etapa de la historia de Castro está testimoniada por los recientes hallazgos arqueológicos realizados por la universidad de Lecce. Los arqueólogos de dicha institución han hallado y estudiado las muras de la ciudad de época mesápica, griega y romana que datan de un tiempo entre los siglos V y II a.C. Según el director de la escuela de especialización en arqueología de la universidad de Lecce Francesco d´Andria los últimos descubrimientos han revelado elementos determinantes como los restos de un templo dedicado a la diosa Minerva que junto con las poderosas cintas murarias que datan entre el IV y el III siglo a.C. hacen de Castro, el  puerto descrito en La Eneida de Virgilio donde desembarcó de Eneas.

Después de la caída del imperio romano de occidente Castro paso a ser un domino godo. Después de las guerras góticas con la victoria bizantina bajo el Reinado de Justiniano en el siglo VI d.C. p se convirtió en un enclave del imperio bizantino. La ciudad de Castro en el 682 fue elevada a sede episcopal hasta el 1818. Durante el siglo IX pasó a ser un dominio árabe convertiéndose en un importante puerto comercial conocido por el nombre de “Al Qatara” es decir “El Castillo” hasta la reconquista de Luis II el Joven (para saber más sobre esta época puedes leer Patú ciudad del pathos).  En el siglo XI la ciudad fue disputada entre los bizantinos y los normandos con la victoria final de estos últimos que elevaron Castro a rango de contea al final del siglo XI.

Hoy en día, visitando el centro histórico de Castro uno de los elementos arquitectónicos que nos llama inmediatamente la atención es su castillo Aragonés.  El castillo de Castro fue construido en el siglo XIII bajo Carlos de Anjou sobre una estructura precedentemente existente de época romana que a su vez probablemente se apoyaba a otra estructura aun más antigua. El castillo sufrió los ataques más poderoso cuando Castro era ya un aposentamiento Aragonés. Los primeros ataques se realizaron después de la caída de Costantinopla en el 1453, con ataques poderosos conducto por los turcos hacia las costas del Salento desde el 1460. Bajo el reinado de Fernando I de Aragón el conde Giulio Acquaviva ordenó reforzar el castillo y aumentar el presidio militar. Las medidas del conde no fueron suficientes y en el 1480 los turcos semi destrozaron el castillo mientras un ejército de 2000 hombres bajo el mando del conde de Acquaviva  era acorralado y derrotado. Durante el siglo XVI el castillo fue reforzado varias veces, en el 1572 por el vice rey Pedro de Toledo y en el 1575 por el arquitecto sienés Tiburzio Spannocchi al cual fue encargo también una reestructuración de la cinta muraria. Todas estas reformas no pudieron garantizar la seguridad de la población local que era sometida a continuos ataques del mar (para más información sobre este tema puedes leer Las torres costeras del Salento, mudas centinelas del mar y Salve la ciudad que resisitió a los Piratas ). La inseguridad de Castro empujó a la población local a abandonar la ciudad de Castro y a buscar un lugar más seguro alejado de la costa.

El pueblo de Castro así como muchas localidades del Salento se repobló con el cese de los ataques del mar desde oriente en el siglo XVIII aunque nunca recuperó la importancia y el rol estratégico que obtuvo en el pasado. Podéis encontrar información sobre Casto en la web de su ayuntamiento pinchando aquí. Si queréis visitar el sitio y la zona como experiencia personal, para poder disfrutar al máximo de Castro y del Salento en mi opinión los meses mejores son los que van desde mayo hasta octubre, evitando agosto cuando la presencia de los turistas es por estas tierras es multitudinaria.

 

Arqueología Extremadura Historia Viajes

La casa del Mitreo

La casa del Mitreo

Hoy en archeoandrea hablaremos de un yacimiento arqueológico que conserva restos arqueológicos muy importantes para la historia de la Hispania romana, estamos hablando de La casa del Mitreo. En este yacimiento situado en la ciudad de Mérida, en Extremadura, encontramos los  restos de uno de los mejores ejemplos de una domus romana en la Península Ibérica. El nombre del yacimiento se debe a los primeros investigadores que consideraron vincular los restos arqueológicos encontrados en el solar con los restos de un posible templo dedicado a Mitra, aparecidos en el solar ocupado por la plaza de toros, por su proximidad. Hoy en día esta hipótesis ha sido descartada por la mayoría de los investigadores que son inclines a identificar los restos como una domus romana.

Posición y cronología

La Casa del Mitreo es una domus que estuvo situada al suroeste de la ciudad romana, fuera de las murallas y junto a la prolongación del Cardo Máximo. Se asienta sobre una suave pendiente que desciende desde el cerro donde se ubica la Plaza de Toros hacia la actual carretera. Por la datación de los restos las últimas excavaciones fijan la construcción de esta domus a finales del s. I d.C., en época Flavia. No obstante, la casa sufrió varias remodelaciones a lo largo de su vida e, incluso, un incendio, que destruyó parte del vestíbulo y de la zona de tiendas entre finales del s. II y mediados del s. III d.C. Las zonas afectadas por el incendio parecen que no volvieron a ser habitadas, aunque sí el resto de dependencias de la casa al menos hasta el s. IV d. C., cuando seguramente se abandonó toda de forma definitiva.

Historia del yacimiento:

Las primeras noticias sobre el yacimiento pertenecen a los años 1902-1913 cuando se empezó a construir la plaza de toros de Mérida. Los primeros sondeos arqueológicos del solar llegaron en el 1954 con D. José de Calasanz Serra Rafols, Comisario Director de las Excavaciones del Plan Nacional de Mérida deliberando en su informe la necesidad de programar una excavación arqueológica del área. La excavación que fue realizada y dirigida por D. Eugenio García Sandoval en el 1966, portó a la luz los primeros restos de la Casa del Mitreo y del famoso  “Mosaico Cosmogónico” el hallazgo más importante de la intervención. En los años 70 la conservación e investigación del espacio pasó a ser incumbencia de los conservadores y técnicos del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. En 1994 la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura decidió colocar una cubierta que protegiese todo el recinto arqueológico de la casa de las inclemencias meteorológicas. Durante la obra se realizaron nuevos estudios, concretamente en la entrada de la domus donde se encontraban las actividades industriales de la casa. Tras la colocación de la cubierta, el recinto fue abierto al público con un aspecto similar al que presenta en nuestros días. Además, en la actualidad, la Casa del Mitreo forma conjunto en un recinto arqueológico junto con el “Área funeraria de los Columbarios” del cual hablaremos en detalle en una próxima entrada.

Imagen original en http://www.spanisharts.com

Descripción:

Nos encontramos ante una domus edificada a finales del siglo I e inicios del II d.C. fuera de las murallas de la ciudad, sin restricciones para su crecimiento. Sin duda, su extensión y la decoración de algunas de sus estancias denotan que sus propietarios fueron personajes de relevancia dentro de la sociedad emeritense, formados en la cultura helenística. Todo el conjunto está articulado en torno a tres patios el atrium, el peristylum y el viridarium.

La casa del Mitreo

Atrium

Peristylum

Viridarium

Alrededor de los tres espacios se distribuyen las diferentes estancias de la casa, donde tenia lugar la vida diaria de sus inquilinos tanto desde un punto de vista público como privado. Además, estos tres espacios parecen guardar un orden que va desde la zona más pública y social, situada hacia la entrada de la casa: el atrio con sus tabernae y su tablinum, en el que se halla el famoso “Mosaico Cosmogónico”; hasta la zona más íntima y privada: el viridarium o jardín en torno al que se hallan distribuidas las habitaciones, ubicado en el interior de la vivienda; y, al mismo tiempo, una gradación de tamaño que va de menor a mayor desde el atrio hasta el viridarium pasando por el peristylum en relación a sus dimensiones y número de columnas. Especialmente, el peristylum sería el vértice de un ángulo de noventa grados perfecto en la domus del Mitreo entre el eje norte-sur desde la entrada hasta el mismo peristilo y el eje este-oeste desde el propio peristilo hasta el siguiente patio: el viridarium. Ambos ejes se identifican en la casa con dos largos pasillos que unen los tres patios, permiten la circulación por la casa y a lo largo de ellos se articulan las distintas estancias.

Corredor hacia el Peristylum

Cisterna en la zona del Viridarium

Atrium

Habitación del mosaico de Eros

Restos termas

Opinión:

La Casa del Mitreo es sin duda alguna una joya arqueológica que merece una visita ya seamos unos profesionales del arqueología romana o un simples apasionados.  El yacimiento se encuentra en un estado de conservación óptima. El primer problema los encontramos al localizar el sitio, escasamente señalado (problema que el yacimiento comparte con otras áreas arqueológicas de la ciudad como el circo máximo). El recorrido del visitante está acompañado por paneles explicativos solo en español y con una terminología impecable desde un punto de vista académico pero quizá de difícil interpretación para el gran público.  En mi opinión la visita a este yacimiento arqueológico es obligatoria si estáis pensando en acudir a la ciudad de Mérida ya que es uno de los mejores ejemplos de una domus romana en la Península Ibérica. Para visitar la casa del Mitreo es necesario un ticket con el coste de 4€, que además de dar entrada al área arqueológica de la casa del mitreo también incluye la posibilidad de visitar la adyacente “Área funeraria de los Columbarios” de la cual hablaremos próximamente. Para programar la visita y mayor información sobre horarios y billetes os aconsejamos consultar la web de turismo de Mérida pinchando aquí.

Si habéis visitado la casa del Mitreo me gustaría saber vuestra opinión ¡Compartidla en comentarios por favor! Mientras tanto… ¡un saludo a tod@s!