La economía social ha dejado de ser una mera teoría para convertirse en una fuerza motriz que impulsa el desarrollo sostenible y la equidad en las comunidades. En este contexto, Extremadura, una región con rica en diversidad cultural y geográfica, ha emergido como un faro de iniciativas que buscan no solo fortalecer la economía local, sino también promover la inclusión y cohesión social.
Una de las joyas que resalta este movimiento en la región es el «Libro de Buenas Prácticas de la Economía Social en Extremadura«, una actividad impulsada por la Universidad de Extremadura. Esta compilación no es simplemente un conjunto de teorías o conceptos; es un testimonio viviente de proyectos y prácticas que han dejado una huella indeleble en la región.
Dentro de esta publicación, hay un capítulo que merece una mención especial: «WAZO COOP: Impacto positivo en el medio rural». Escrito por l@s soci@s fundadores de Wazo Coop, Marta Lozano Molano, José Luis Díaz y Andrea Vincenti, este capítulo nos sumerge en la historia de una cooperativa que ha ido más allá de la economía para transformar y revitalizar las zonas rurales de Extremadura.

